El estratega que rompió el hechizo se rinde ante Messi y ya planea el próximo desafío
De pie, con los brazos en jarra o cruzados y, en ocasiones, llevándose un dedo a la boca. En otros momentos, sentado, bebiendo agua o analizando jugadas junto a sus asistentes, Lionel Scaloni proyecta serenidad y control. Incluso durante las pausas de hidratación, cuando reclamó al cuarto árbitro que detuviera el juego, supo dar directivas…
