Inician un sumario a la fiscal que liberó a Matías Belloso, hijo del presidente de Rosario Central

La decisión de la fiscal Raquel Almada de liberar a Matías Belloso, hijo de Gonzalo Belloso, presidenta del club Rosario Central, ha desatado una controversia significativa en la ciudad, llevando a la apertura de un sumario en su contra. Matías fue detenido en un procedimiento en el que también se encontraba otra persona investigada por formar parte de una red dedicada al juego clandestino, lo que ha vuelto a poner en la mira el entorno del poder de la AFA, en un contexto de múltiples causas judiciales y acusaciones que afectan a la dirección de la entidad.

El procedimiento tuvo lugar la semana pasada en el barrio norte de Rosario, donde la policía actuó tras recibir una denuncia por amenazas. En el vehículo donde circulaban cuatro individuos se halló un revólver calibre .22 sin registrar. Uno de los ocupantes era Matías Belloso, de 26 años, quien fue llevado a la comisaría junto a los otros detenidos. Sin embargo, la Fiscalía Regional de Rosario optó por liberarlo al no formularle cargos, argumentando que el arma no le pertenecía.

Esta decisión sorprendió a varios operadores judiciales de la provincia, ya que el Ministerio Público de Santa Fe comúnmente promueve la figura de la tenencia compartida cuando se detecta un grupo con un arma de fuego en un auto, criterio que cuenta con antecedentes que han llevado a condenas en la región.

Ante la polémica, la Auditoría General de Gestión (AGG) tomará intervención para evaluar el caso. Como consecuencia de la resolución inesperada de Almada, su legajo ha sido retirado y se ha entregado a otro fiscal, Fernando Dalmau, informaron fuentes locales.

El detonante que elevó el caso a la atención nacional fue la detención de otro individuo: Fausto Carbajo, señalado en una investigación como uno de los ‘cajeros’ o intermediarios de una organización que opera apuestas ilegales en internet. Carbajo había sido denunciado anteriormente por el futbolista Jonatan Gómez, ex jugador de clubes como Rosario Central y Racing, quien actualmente defiende los colores de Sarmiento de Junín. Gómez señaló que había caído en una adicción al juego a través de plataformas virtuales ilegales y acumuló una deuda cercana a 50.000 dólares.

En su denuncia, Gómez afirmó que Carbajo le proveía las líneas de crédito para apostar y luego participó en las maniobras por las cuales comenzó a recibir exigencias de pago bajo amenazas. Describió el funcionamiento de una red que opera al margen de los controles oficiales. Los usuarios reciben claves personales para ingresar a estos casinos online, mientras que los cajeros gestionan los créditos, cobran las apuestas y canalizan los pagos por medio de transferencias, billeteras virtuales o efectivo.

Este tipo de operativa ha sido documentada en otras indagaciones de la Justicia de Santa Fe. Una de esas causas resultó en la condena a Ornella Di Pietri por pertenecer a una asociación ilícita dedicada a la explotación de plataformas ilegales y al lavado de activos. Según las acusaciones, Di Pietri actuaba como intermediaria entre los gestores de casinos y los apostadores, además de colaborar en procesos destinados a dar apariencia de legalidad a fondos de origen ilícito.

Los investigadores apuntan que el juego clandestino online ha crecido enormemente en las organizaciones criminales que operan en Rosario, funcionando por medio de redes de intermediarios en distintos barrios, responsables de captar jugadores, manejar créditos y recaudar dinero; una actividad que mueve cifras millonarias y que, según diversas causas judiciales, se halla vinculada a otras actividades ilegales.

Hasta el momento, no hay imputaciones que relacionen a Gonzalo Belloso o a su hijo con estas organizaciones, ni las indagaciones sobre las apuestas clandestinas tocan a funcionarios de la AFA. Sin embargo, la coincidencia entre la detención del hijo de uno de los hombres más cercanos a Toviggino y la presencia de un operador del juego ilegal en el mismo vehículo ha convertido el hecho en un asunto políticamente incómodo para la dirigencia del fútbol argentino.

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