L’Oréal transforma la sustentabilidad en el sector de la belleza

Una de las principales empresas en el ámbito cosmético en Argentina ha llevado a cabo una revisión exhaustiva de sus compromisos de sustentabilidad, redefiniendo sus metas hacia el año 2030. Este proceso incluyó la evaluación de más de veinte indicadores y la reestructuración de prioridades, según lo detalló Brenda Bianquet, gerente de Asuntos Corporativos de la firma.

“La sustentabilidad estuvo en el ADN desde el primer día”, sostuvo Bianquet. La ejecutiva recordó los orígenes de la compañía, que fue fundada hace 115 años por Eugène Schueller con el desarrollo de una coloración capilar que no afectaba la fibra del cabello, en un tiempo en el que aún no se debatía sobre la toxicidad de los productos.

La innovación tecnológica ha formado otro de los pilares centrales de su estrategia ambiental. Hace tres décadas, la empresa creó “piel humana recreada in vitro y, posteriormente, córnea humana”, explicó la ejecutiva. “Esto responde a una necesidad de la industria: evitar el testeo en animales, una cuestión delicada históricamente. De esto surgió una unidad de negocio, PiSkin, que también opera como centro de investigación y colabora con universidades y centros científicos, incluidos algunos en Brasil”, añadió.

En 2025, la compañía realizará una “revisión a medio término” de su programa de sustentabilidad, conocido globalmente como “Para el Futuro”, cuyos compromisos abarcan toda la cadena de valor, desde la selección de ingredientes hasta el posconsumo. “Era esencial frenar y analizar el progreso, porque uno puede proponer, pero después es necesario cumplir. Reorganizamos los compromisos y ajustamos prioridades”, explicó.

Uno de los puntos destacados es el impulso a la circularidad mediante el uso de envases. “El 50% de nuestros productos utiliza materiales reciclados en su embalaje. Esto es un logro significativo”, enfatizó. También mencionó iniciativas como el desarrollo de envases recargables y otras medidas orientadas a reducir el impacto ambiental.

La protección del medio ambiente se aborda desde múltiples perspectivas. “Hemos analizado cómo reducir la densidad de los productos y cómo hacer que las fórmulas sean biobasadas”, señaló. Respecto a este concepto, Bianquet aclaró: “Biobasadas implica que provienen de fuentes responsables, sin componentes petroquímicos. Por ejemplo, Garnier utiliza un 99% de ingredientes de origen vegano”.

La tecnología también se ha empleado para minimizar el consumo de agua. “Nuestros productos requieren agua para su utilización; por ello, trabajamos en fórmulas que posibilitan enjuagar con menores cantidades. Esto es crucial en comunidades con escasez de este recurso”, explicó.

El programa de sustentabilidad contempla una inversión de 200 millones de euros distribuida en tres tipos de fondos. El primero busca la regeneración de espacios marinos y terrestres, mientras que los otros dos se enfocan en el apoyo a emprendedores y proyectos de economía circular, nuevos materiales y ciencias ambientales. “Estas nuevas generaciones son las que el grupo ha decidido respaldar e incorporar como proveedores o socios estratégicos”, concluyó.

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