De acuerdo a la información oficial proporcionada por la fuerza, los hombres ingresaron al agua en sus kayaks a pesar de un alerta meteorológico por vientos fuertes en la zona. La búsqueda se concentra en un amplio sector del frente marítimo del Partido de la Costa, involucrando embarcaciones, medios aéreos, patrullajes costeros y la colaboración de buques que se encontraban en la zona.
La situación de emergencia comenzó cuando uno de los kayakistas pudo comunicarse con la Prefectura para informar que se encontraba a aproximadamente dos millas náuticas de la costa, más de tres kilómetros mar adentro, y que no contaba con medios para regresar a la orilla. Este aviso activó el protocolo de búsqueda y rescate correspondiente.
Según se detalló, la llamada fue atendida por la oficina local de la Prefectura, la cual envió de inmediato una embarcación a la localidad. Posteriormente, se incorporó una segunda unidad para fortalecer el operativo. En paralelo, se dispuso un avión desde la Estación Aérea de San Fernando para llevar a cabo rastrillajes en el mar, enfrentando condiciones complicadas por la presencia de lloviznas, nubes bajas y ráfagas de viento.
Además, se solicitó apoyo a buques pesqueros que operaban en la región desde el Centro de Gestión de Tráfico Marítimo de Mar del Plata, con el objetivo de aumentar las posibilidades de localización. Sin embargo, hasta anoche, dichas tareas no habían logrado dar con el paradero de los dos hombres.
Efectivos de la Prefectura realizaron recorridas en tierra y patrullajes a pie en diversas áreas de playa, mientras continuaban recabando información que pudiera ser útil para la búsqueda.
Uno de los kayaks mencionados en la búsqueda es un modelo Karku de color verde, y el otro es un kayak Escualo de color turquesa. Estos datos empezaron a circular en redes sociales y entre los vecinos del Partido de la Costa a través de un volante difundido por familiares y amigos, donde se solicita que cualquier persona con información se comunique con la Prefectura Naval al 106.
Se supo que ambos hombres habían ingresado al mar cerca de las 10 de la mañana del lunes. Las condiciones climáticas resultaron especialmente adversas, con vientos que alcanzaron ráfagas de casi 60 kilómetros por hora, lo que complicó tanto la navegación como las tareas de observación.
La Prefectura también destacó que, antes de lanzarse al agua, los kayakistas se habían presentado en la dependencia local de la fuerza, donde se les advirtió sobre la alerta meteorológica vigente y las dificultades para realizar actividades náuticas en tales condiciones.
La desaparición ha generado un debate sobre los peligros que conlleva la navegación recreativa bajo condiciones desfavorables. Alejandro Mittica, un guardavidas con más de 30 años de experiencia, subrayó que la prevención debe comenzar antes de ingresar al agua.
“El mar debe ser respetado. Saber nadar, tener experiencia o contar con una embarcación no elimina los riesgos”, enfatizó. Explicó que factores como la dirección e intensidad del viento, las corrientes y los cambios climáticos pueden alterar rápidamente una situación inicialmente manejable.
Mittica resaltó que es esencial consultar los pronósticos y alertas meteorológicas antes de salir en kayak, así como portar chaleco salvavidas, notificar el recorrido planeado y disponer de medios de comunicación protegidos del agua.
También destacó un aspecto recurrente en emergencias acuáticas: “Ante un vuelco o una situación crítica, siempre que las circunstancias lo permitan, permanecer junto al kayak puede aportar flotabilidad y facilitar la localización, ya que una embarcación es más visible que una persona sola en el agua”.
Por último, subrayó la importancia de no navegar en solitario y de informar a familiares, amigos o autoridades sobre el recorrido y el horario estimado de regreso.
La causa por la desaparición está siendo investigada por la Unidad Funcional de Instrucción y Juicio Nº 2 de Mar del Tuyú, que forma parte del Departamento Judicial Dolores.
Hasta anoche, la Prefectura continuaba con los operativos de búsqueda por aire, tierra y agua, mientras los familiares, amigos y vecinos aguardaban novedades sobre el paradero de los kayakistas desaparecidos en la costa de Santa Teresita.
