Aumento de tasas en EE.UU.: proyecciones y su impacto en el riesgo país argentino

Wall Street vivió una jornada tensa que culminó, sorpresivamente, con pocos cambios. Los tres índices comenzaron en rojo, pero lograron recuperarse hacia el cierre, con el S&P 500 cerrando equilibrado en 7703,41 puntos. Este rebote en el último momento se debió a un informe que reveló que negociadores de Estados Unidos e Irán están trabajando en un plan escalonado para poner fin al conflicto en Medio Oriente y reabrir el Estrecho de Ormuz.

A raíz de esta noticia, las acciones redujeron sus pérdidas y el petróleo experimentó un leve respiro, aunque el Brent finalizó con una ganancia del 3,4%, cerca de u$s 107, mientras que el WTI de Texas avanzó un 2,7%, alcanzando u$s 94,6.

Sin embargo, la verdadera influencia sobre el humor de los mercados y el flujo de capitales provino de la tasa estadounidense. El rendimiento del bono del Tesoro a 10 años alcanzó un 5,18%, el nivel más elevado desde julio de 2007, mientras que el de 30 años se elevó al 5,44%, el mayor desde 2004.

Las expectativas se centran en un 70% de probabilidad de un nuevo aumento de tasas por parte de la Reserva Federal en octubre, lo que genera un clima de anticipación entre los economistas. Marcos Buscaglia señaló la posibilidad de varios trimestres de tasas elevadas en los principales mercados globales.

En el ámbito diplomático, un evento destacado fue la recepción del presidente chino Xi Jinping por parte de Donald Trump, marcando su primera visita de Estado a Estados Unidos desde 2015. Ambos líderes expresaron su deseo de estabilizar las relaciones bilaterales, que habían estado tensas debido a la guerra comercial.

Durante una cena en la Casa Blanca con ejecutivos de empresas tecnológicas, se debatió un tema crítico: el acuerdo destinado a mitigar los riesgos asociados al desarrollo de la inteligencia artificial. Aunque se percibe como una señal de distensión más que un logro concreto, el mercado lo interpreta como un alivio en un día complicado.

Para Argentina, el aumento de tasas en Estados Unidos tiene un impacto tangible. Este incremento representa un gran obstáculo para los países emergentes, ya que al elevarse la tasa libre de riesgo en dólares, todos los demás deben ofrecer más rendimiento para atraer ese mismo capital, una situación que el país ha sentido en forma directa.

El riesgo país, según JP Morgan, escaló hasta 578 puntos básicos, alcanzando su máximo nivel en cinco meses y acumulando su novena suba consecutiva. Esta tendencia resulta preocupante, subrayando la importancia de mantener cuentas públicas equilibradas para enfrentar choques externos.

El S&P Merval tuvo una caída del 1,1% en pesos, mientras que la deuda en dólares sufrió una jornada de caídas generalizadas en todos sus tramos. El AO29 en Bonares retrocedió un 1,29% y los títulos Globales también mostraron una tendencia negativa, siendo el GD35 uno de los más afectados con una baja del 0,89%. En Nueva York, la situación fue similar para los ADRs argentinos, que se movieron mayoritariamente en negativo, destacando las caídas de Telecom (-4,15%) y Edenor (-2,78%).

Con la Reserva Federal que probablemente continúe subiendo las tasas en octubre, el contexto externo para Argentina no parece mejorar en el corto plazo. Cada incremento adicional en la tasa de 10 años en Washington obliga a los países emergentes a esforzarse aún más para retener capital, una situación que el riesgo país ya refleja con sus nueve aumentos consecutivos. La inquietud que comienza a surgir no es solo sobre cuándo detendrá la Fed su política de alzas, sino también cómo impactará esto en la economía argentina en este período preelectoral.

Un informe postcierre del Banco de Galicia destacó las declaraciones de Javier Milei, quien enfatizó el poder que tiene el Banco Central para enfrentar contingencias externas como las actuales. «Argentina cuenta con un colchón de casi u$s 75.000 millones, que incluyen u$s 20.000 millones del swap con EE.UU., u$s 20.000 millones del swap con China y un margen de u$s 15.000 millones para abrir posiciones en futuros de dólar». La existencia de estos colchones es fundamental.

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