Una manifestación de alumnos y padres interrumpió la actividad habitual del Colegio Modelo Lomas, en Lomas de Zamora, tras la revelación de que un grupo de estudiantes habría utilizado inteligencia artificial para modificar fotografías de compañeras, haciéndolas parecer desnudas y difundiendo dichas imágenes en sitios pornográficos y otras plataformas en línea. Según los primeros testimonios recolectados en el lugar, las víctimas serían alrededor de 50 alumnas que cursan tercer y cuarto año. Los estudiantes permanecen agrupados frente al establecimiento y han expresado su decisión de no ingresar a clases hasta recibir una respuesta satisfactoria de las autoridades del colegio. La protesta inició esta mañana y, de acuerdo con lo compartido por los estudiantes, el conflicto tiene antecedentes; sostienen que la difusión de las imágenes comenzó hace tiempo, pero que ayer alcanzaron una circulación masiva. Las declaraciones recabadas también apuntan a la respuesta inicial de la institución educativa, ya que algunos alumnos indicaron haber alertado previamente sobre la situación, aunque desde el colegio se les habría solicitado que no comentaran al respecto. Un padre mencionó que a algunos estudiantes se les habría pedido borrar información relacionada con el caso. Estas acusaciones aún no han tenido respuesta por parte de las autoridades del colegio. Mientras los alumnos continúan su protesta en la calle, los padres de las víctimas están reunidos en el interior con directivos y supervisores del colegio. La reunión, que se extendió por más de una hora, finalizó y al salir, un grupo de alumnas se acercó a una de las madres que había participado en el encuentro, visiblemente angustiado, para averiguar qué se había decidido. La mujer intentó tranquilizarlas y, momentos después, compartió su experiencia sin revelar su identidad. Según lo relatado, la Inspección General de Educación tomó cartas en el asunto y escuchó durante la reunión a los padres de las alumnas afectadas. Entre las primeras medidas estudiadas está la posibilidad de que los estudiantes identificados como participes en la manipulación y difusión de las imágenes dejen de asistir al colegio de forma presencial y continúen su educación a través de la modalidad virtual. «Tuvieron una acción y tienen que tener consecuencias», afirmó la madre. Sin embargo, destacó que existen dos direcciones distintas que deben avanzar en paralelo. Por un lado, la investigación judicial pertinente y las posibles sanciones que surjan, considerando que se involucra a menores de edad, y por otro lado, la necesidad de intervenir para ofrecer apoyo a los afectados. «No dejan de ser menores que necesitan una acción reparadora, que comprendan las consecuencias de sus actos», explicó. Además, agregó: «La violencia es sistemática, es estructural. Esto no corresponde únicamente al Modelo, es un fenómeno que atraviesa nuestra sociedad». El caso ha ido tomando mayor dimensión a medida que se han hecho públicas más imágenes. En un inicio, la administración del colegio había informado sobre la situación a los estudiantes de cuarto año, y después a los de tercero, al que pertenecen los alumnos señalados. Sin embargo, en las últimas horas comenzaron a aparecer posibles víctimas que abarcan casi todo el ciclo secundario. «Ayer se supo que había chicas de primero, segundo, tercero, cuarto y quinto», comentó. Las estimaciones manejadas por las familias varían entre 30 y 40 alumnas afectadas, aunque otros estudiantes consultados elevaron esa cifra a cerca de 50. Según la madre, las fotografías originales de las adolescentes fueron alteradas mediante herramientas de inteligencia artificial para crear imágenes y, en algunos casos, videos de contenido sexual falso. Parte de ese material también habría comenzado a circular entre estudiantes de otros colegios. Algunas familias se enteraron antes que otras y tuvieron que comunicarse entre sí para prevenir sobre lo que estaba ocurriendo. «Las nenas estaban traumadas, con vergüenza, siendo ellas las víctimas», describió. La mujer indicó que el colegio ya había iniciado investigaciones sobre lo sucedido, pero que a medida que avanzaba la pesquisa, las propias alumnas seguían descubriendo nuevas imágenes y posibles víctimas. Este desfase, según explicó, generó un malestar que culminó en la sentada frente al colegio. «Las chicas realizaron un encuentro pacífico porque no se sintieron escuchadas», afirmó. Tras la reunión, la intervención educativa proseguirá con un enfoque interdisciplinario que, según explicó la madre, incluirá al equipo directivo, docentes e inspectores. La intención es abrir espacios de debate y escucha para las víctimas. «Que haya contención y apoyo psicológico», resumió en relación a uno de los principales reclamos planteados por las familias. Entre las alumnas que se encontraban frente al colegio estaba Pilar, de 16 años, quien habló con temor y evidentes signos de angustia. Relató que todavía ayer había visto en el establecimiento a uno de los estudiantes implicados en el caso. «Se viralizaron cosas falsas. Me genera mucha angustia», expresó. Ella dio su nombre con miedo, mientras que su madre prefirió conservar su identidad en reserva. Tras finalizar la reunión con los padres, se intentó obtener la opinión de la institución educativa en cuanto a los sucesos recientes. Desde el colegio se informó que por el momento no se emitirán declaraciones, ya que las autoridades están trabajando junto con los inspectores que intervinieron en el caso para redactar un comunicado oficial. La noticia sigue en desarrollo.
