Un cambio estructural en la economía argentina ante el ingreso de divisas

El director del Banco Central, Martín Vauthier, afirmó que la economía argentina atraviesa un «cambio estructural» como resultado del ingreso de dólares procedentes de exportaciones en los sectores de energía y minería. Esta dinámica, según sus proyecciones, generará un superávit de estos sectores de 19.000 millones de dólares para este año, y 24.000 millones para 2027, con lo cual sostiene que el país tiene el potencial para crecer sin enfrentar turbulencias cambiarias.

«Hoy hay dólares para importar, para girar dividendos y pagar deudas, así como para que las personas compren lo que deseen; esto está relacionado con el cambio de modelo», afirmó el economista durante su participación en el 31° Simposio Internacional de Economía, realizado en el Hotel Alvear por AUTA (Amigos de la Universidad de Tel Aviv).

Las proyecciones del equipo económico sugieren que el aumento de las exportaciones en estos sectores, principalmente impulsadas por Vaca Muerta, el cobre y el litio, generará un excedente de 51.000 millones de dólares en 2030 y de 86.000 millones para 2035. «Esto se considera solo con los proyectos en marcha hasta ahora y con precios conservadores», detalló Vauthier.

«Este es un cambio estructural significativo para la economía argentina. Durante mucho tiempo, experimentamos limitaciones al crecimiento por la escasez de divisas. Pero cuando los sectores que estaban restringidos comienzan a desarrollarse, lo que antes era una limitación se convierte en abundancia», señaló el economista, al explicar los resultados que han surgido del RIGI y la reducción de impuestos en otras áreas, como las economías regionales y los productos agropecuarios.

Con el aumento en la oferta de divisas, el Banco Central ha adquirido cerca de 15.000 millones de dólares en lo que va del año, manteniendo reservas brutas que superan los 50.000 millones. Las estadísticas oficiales del organismo indican que, desde noviembre de 2025 hasta la actualidad, la demanda de dólares por parte de personas para pagos al exterior, turismo, ahorro y otros conceptos se ha mantenido en un promedio de 2.100 millones mensuales. En julio, esa cifra fue de más de 31.000 millones, mientras que en agosto se redujo a casi 2.500 millones.

En este contexto, Vauthier analizó la dinámica del sector externo y del balance cambiario del Banco Central, diferenciando entre la demanda de divisas para pagos al exterior y el ahorro. Según sus datos, en lo que va del año, 7.800 millones de dólares han permanecido en cuentas locales y 3.600 millones en cuentas en el exterior.

«Dos tercios de la dolarización de ahorros de los argentinos permanece dentro del sistema financiero, lo cual representa un cambio estructural significativo. Parte de este capital se ha destinado a créditos en dólares dentro del país», añadió el economista, alineándose con lo expuesto recientemente por el vicepresidente de la entidad.

Adicionalmente, Vauthier se refirió al ahorro en moneda extranjera y sugirió que el Banco Central estima que «los argentinos poseen cuatro sistemas financieros fuera del sistema», resultado de años de inestabilidad y de la dolarización de activos durante las últimas décadas, con y sin cepo cambiario.

«No es que no haya ahorro, sino que se encuentra fuera del sistema financiero. Por eso leyes como la de Inocencia Fiscal buscan reintegrar ese dinero a la inversión productiva. Esto lleva tiempo, no se pueden esperar resultados inmediatos tras la aprobación de una ley», explicó.

Finalmente, habló sobre el contexto de tensión financiera que atravesó la economía en 2025 y las repercusiones que, a su juicio, ha traído a la actividad actual. «Se observó una dolarización del 50% del M2; algo sin precedentes antes de una elección, lo cual tiene un impacto considerable en las expectativas y decisiones de consumo e inversión de las familias. Es un evento significativo y requiere tiempo para reconstruir la credibilidad».

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