La información fue divulgada por la cartera dirigida por Sandra Pettovello, a través de la Secretaría de Trabajo, Empleo y Seguridad Social. En un comunicado, se destacó que esta homologación “representa un paso concreto en la implementación de la reforma laboral y marca el inicio de una nueva etapa en la que trabajadores y empleadores cuentan con herramientas modernas para adaptarse a los desafíos de un mercado laboral dinámico”. Además, el ministerio subrayó que el principal objetivo es fomentar “más empleo, más producción y mayores oportunidades para el crecimiento del país”.
Entre los acuerdos más relevantes se encuentra el firmado por la Unión Argentina de Trabajadores Rurales y Estibadores (UATRE), junto a las principales entidades agrarias como la Sociedad Rural Argentina (SRA), las Confederaciones Rurales Argentinas (CRA), Coninagro y CAME, mientras que también se sumó la Federación Agraria Argentina.
Se aprobaron, además, pactos en los sectores de la industria aceitera, biocombustibles y algodonera, negociados por la Federación de Trabajadores del Complejo Industrial Oleaginoso, Desmotadores de Algodón y Afines. La lista incluye acuerdos para trabajadores de edificios, representados por FATERYH, y del sector lechero, bajo el gremio de ATILRA.
Asimismo, se homologaron negociaciones en la enseñanza privada, el transporte automotor de pasajeros de Córdoba, estaciones de servicio, servicios sanitarios en la provincia de Buenos Aires y medios de comunicación. Otros acuerdos abarcan la industria de indumentaria, la actividad cinematográfica y publicitaria, el sector de pastas, la industria del caucho, entre otras áreas.
Estas homologaciones se realizaron en el marco de la Ley de Negociación Colectiva N° 14.250, la cual es considerada por Capital Humano como “una herramienta institucional para formalizar los consensos alcanzados entre trabajadores y empleadores”.
Al final del comunicado, el ministerio reafirmó “su compromiso con la promoción del diálogo social, la negociación colectiva y la construcción de consensos entre los distintos actores del mundo del trabajo”. Según se destacó, ello contribuye “a la previsibilidad de las relaciones laborales y al sostenimiento de la paz social.”
