A pesar de esta contracción, el acumulado del año se mantiene en terreno positivo, con un aumento del 1,2% en relación al periodo de enero a agosto del año pasado. En el análisis desestacionalizado, se observó un ligero crecimiento del 0,1% respecto a julio, mientras que el índice serie-tendencia-ciclo se mantuvo sin variaciones.
Los sectores industrial y comercial fueron los más afectados, registrando incisiones negativas del -3,2% y -3,5%, respectivamente, lo que restó 0,9 puntos porcentuales a la variación interanual del EMAE. Esta reciente caída en el indicador se ubica como la más significativa en dos años, recordando que en septiembre de 2021 la actividad económica ya había mostrado una contracción del 2,4%.
A pesar de los resultados negativos, el ministro de Economía, Luis Caputo, destacó el crecimiento mensual y mencionó que el indicador tendencia-ciclo se situó un 6,6% por encima del nivel de diciembre de 2022.
En contraste, el sector minero continuó su tendencia positiva con un incremento del 11,1%, seguido por el sector de Electricidad, gas y agua, que creció un 4,3%. Hoteles y restaurantes también mostraron un avance del 3,1%. La suma de estos tres sectores aportó 0,6 puntos porcentuales al índice general de la actividad económica.
Por otro lado, diez sectores experimentaron caídas en la comparación interanual, destacándose el sector pesquero con una disminución del -15,7%. Un dato llamativo provino del sector agropecuario, que cayó un 1% tras doce meses de crecimiento constante, marcando la mayor reducción desde septiembre de 2022, cuando había descendido un 1,8%.
