Patricia Bullrich, el mayor exponente de la grieta
Amada y odiada por igual. De un lado de la trinchera, la tratan como una “rock star”, como le sucedió el último lunes en el encuentro del macrismo en Parque Norte. En los saludos, felicitaciones y pedidos de selfies supera a todos. Pero cuando atraviesa el campo de batalla y se asoma del otro lado, se convierte en la representación del mal. Ningún otro integrante del Gobierno encarna mejor la grieta que la ministra de Seguridad, Patricia Bullrich.
