El testigo reveló que a finales de agosto de 2017, viajó a la Capital Federal junto a A.R.S. para asistir a la «Expo Ferretera», y durante su estancia, se alojaron en la casa de Adalberto Collazo, quien era pareja de la tía del amigo. En una de las charlas, Collazo le narró un caso vinculado al barrio que, a la luz de los recientes acontecimientos, lo conecta con el asesinato del joven ocurrido en 1984.
«Acá hay un hijo de puta que asesinó al compañero de colegio de su hijo», comenzó a relatar Collazo, quien afirmó que esa persona «lo tenía enterrado en el jardín de su casa hacía muchos años, que le había plantado un árbol» y que el hecho ocurrió hace más de tres décadas.
En su testimonio, al que ha tenido acceso la prensa, indicó que a la víctima le habían propinado una puñalada y que la habían «atraído» usando «una minita». Al ser indagado sobre las razones detrás del crimen, el testigo protegido comentó: «No lo sé, pero el padre del chico al que la víctima molestaba en el colegio es quien lo apuñaló».
«Adalberto falleció y yo soy una persona de principios que creo en la justicia y la verdad, y hay una familia que merece respuestas, que necesita justicia. Él nunca mencionó nombres, pero creo que estas personas son los Graf, por lo que he podido leer en las noticias», añadió.
No obstante, en las últimas horas se tomó declaración a A.R.S., quien afirmó no recordar la conversación mantenida con Collazo y su amigo durante el viaje a la Expo Ferretera. «Hablé con él porque me preguntó si me acordaba de lo que había contado mi tío y, personalmente, no me acuerdo de algo específico. La verdad es que no puedo negar que lo haya contado porque él solía relatar muchas cosas de su pasado», manifestó.
A.R.S. también mencionó: «No recuerdo haber conversado nada en particular, pero es cierto que aprovechaba para hablar con mi tía y ahí lo dejé a mi amigo hablando con él». En este sentido, recordó que Collazo «era de hablar mucho, demasiado, porque siempre fue de contar historias del pasado».
