Un informe reciente ha revelado que los factores de riesgo asociados a esta enfermedad incluyen la edad avanzada, el tabaquismo, la obesidad y la hipertensión arterial. También se consideran otros elementos de riesgo, como los antecedentes familiares, ser afrodescendiente y la exposición a agentes carcinógenos, como el cadmio.
Los síntomas más habituales abarcan dolor lumbar unilateral persistente, hematuria (orina con sangre), cansancio, anemia y falta de apetito. Asimismo, se pueden presentar pérdida de peso sin causa aparente y fiebre persistente sin explicación infecciosa.
A nivel global, el cáncer de riñón causa el 3% de las muertes por cáncer. En Argentina, es el quinto en incidencia y representa el 3,9% de los diagnósticos para el año 2020, con una tasa de mortalidad del 3,5% en ese mismo periodo.
“El 90% de los tumores malignos de riñón se debe al carcinoma de células renales. Tiene una mayor incidencia en hombres, aunque también es relevante según la edad. Si bien hay factores inalterables como la edad, existen otros que se pueden modificar para reducir el riesgo”, comentó un especialista en oncología.
Implementar hábitos saludables puede hacer una diferencia significativa: evitar el tabaquismo, controlar la obesidad, mantener una dieta balanceada y ejercitarse regularmente. El tabaquismo incrementa el riesgo de carcinoma de células renales en un 50% en hombres y un 20% en mujeres.
En relación a los tratamientos disponibles, la cirugía sigue siendo la opción principal para los casos donde el carcinoma está limitado al riñón.
Respecto a los avances en terapias, se ha señalado que en las últimas décadas se han desarrollado tratamientos dirigidos a moléculas específicas que regulan la formación de los vasos sanguíneos que nutren al tumor. La inmunoterapia también se ha presentado como opción, al fortalecer la respuesta inmune del paciente. Estos progresos han contribuido a incrementar las tasas de curación y, en muchos casos, a prolongar la vida con calidad.
Una encuesta global de la Coalición Internacional contra el Cáncer de Riñón reveló que el 85% de los encuestados experimentó un impacto emocional tras recibir un diagnóstico de cáncer de riñón. La encuesta, que recogió opiniones entre septiembre y noviembre de 2024, obtuvo 2049 respuestas de pacientes y 628 de cuidadores en 46 países.
Entre las principales inquietudes manifestadas por los pacientes figuraban la ansiedad relacionada con la enfermedad (50%), el temor a la recurrencia (49%), la tristeza o depresión (36%) y el miedo a morir (35%). Además, entre el 40% y el 66% de los encuestados no abordó su malestar emocional con profesionales de la salud, ni tuvo acceso a recursos para gestionar su impacto emocional.
“Esta encuesta resalta la importancia de escuchar a los pacientes, explorar sus preocupaciones para mejorar su bienestar integral y motivarlos a buscar apoyo psicológico si es necesario”, concluyó el especialista.
