La denuncia fue presentada por el fiscal de cámara, Jorge Ariel Bettini, y es Vaqueiro quien ha continuado la causa respecto a Vázquez, quien fue subdirectora del área de Mujeres, Políticas de Género y Diversidades de La Matanza, programando su indagatoria para el próximo 16 de junio a las 10 de la mañana en los tribunales de Lomas de Zamora.
«Se procedió al pedido de indagatoria porque el fiscal advirtió que tiene elementos para avanzar en una acusación y este acto del proceso es un requisito esencial para el siguiente paso. Ahora hay que ver si la señora Vázquez declara y ofrece pruebas», comentaron desde la Fiscalía General de Lomas de Zamora.
Respecto a la decisión de proceder de oficio, la Fiscalía indicó que se debe «a la prueba colectada, al análisis realizado en el debate y a la disposición en sentencia del tribunal que lo absolvió (en marzo)». Además, aseguraron que «Vázquez tiene la obligación de presentarse».
La abogada experta en derecho familiar, Fátima Silva, subraya que «es algo inédito este pedido de indagatoria, porque estamos hablando de una causa bisagra en el tema de las falsas denuncias». «Pablo Ghisoni fue acusado por Vázquez de abusar sexualmente de dos de sus hijos, y sufrió tres años de prisión, además de un sinfín de situaciones traumáticas que afectaron al verdadero perjudicado, que fue Ghisoni», expresó.
La relevancia de esta acción judicial radica en que podría ser la primera vez que se actúa con firmeza contra denuncias infundadas, algo que, según Silva, hasta ahora había sido desalentado por el temor a represalias de grupos feministas.
La especialista enfatiza que el eventual avance judicial es significativo, ya que la calificación de «falso testimonio agravado» se asemeja a lo propuesto por la senadora Carolina Losada en un proyecto de ley. Según el artículo 275 del Código Penal, Vázquez podría enfrentarse a una pena de entre cuatro y diez años, con carácter no excarcelable. Silva anticipa que «la indagatoria antecede a un juicio oral que podría llevarse a cabo antes de fin de año».
Silva considera que «esta medida representa un hito, porque el fiscal cuenta con pruebas suficientes que sugieren un posible delito; aunque no hay certezas, están cerca… Vázquez debe comparecer el 16 de junio, pero tiene derecho a no declarar. Si opta por el silencio, el expediente seguirá su curso, y con las pruebas existentes se convocará a los hijos de Vázquez y Ghisoni como testigos para recabar más evidencias que lleven a la elevación del caso a un juicio oral».
Es importante recordar que hace poco más de dos meses, la Suprema Corte de Justicia de la Provincia de Buenos Aires confirmó la absolución de Ghisoni, lo que representa un paso más hacia la resolución definitiva de este caso, que se originó en 2016, cuando Vázquez lo acusó falsamente de abusar y agredir a su hijo Tomás, y de haber abusado también de I.G., el más pequeño. El impacto de la denuncia fue devastador para Ghisoni, quien pasó dos años detenido en un instituto de salud y un tercero en prisión domiciliaria.
La decisión de la Corte desestimó un recurso de queja interpuesto por Vázquez, quien intentó revertir el fallo absolutorio emitido en primera instancia por el Tribunal Oral en lo Criminal N° 3 de Lomas de Zamora. La resolución fue firmada por la presidenta del tribunal, Hilda Kogan, y los jueces Daniel Fernando Soria, Mario Eduardo Kogan, y Sergio Gabriel Torres.
En su consultorio en Temperley, Ghisoni se pronunció sobre la citación a indagatoria de su ex pareja. «Al fin algo de justicia», expresó al ser consultado. Sobre la actuación de la fiscalía, indicó: «Esto fue una iniciativa de oficio de la fiscalía, concretamente de Bettini. Su labor me sorprendió gratamente, ya que no son gestos comunes en el Poder Judicial».
El médico, que ha soportado años en el banquillo de los acusados, afirma no haber considerado presentar una denuncia contra Vázquez. «Esto comenzó hace diez años y ha causado un gran deterioro en todos los aspectos de mi vida. No hay cuerpo que resista tanto abuso. El daño fue tan profundo que ya no tengo fuerzas ni deseos de seguir lidiando con citaciones y resultados inciertos». Confiesa: «No me sentía cómodo con la posibilidad de ser yo quien la denunciara, a pesar del daño que infligió a mí y a nuestros hijos».
Ghisoni expresa que sus expectativas son bajas. «Para ser honesto, ya estaba rendido. La denuncia de Bettini se realizó en julio de 2025, y pasaron casi doce meses antes de que nos citaran a declarar. ¿Me explico? Lo esperaba desde hace tiempo, yo y todos los que hemos padecido la impunidad de las falsas denuncias. Es claro que los tiempos judiciales no coinciden con las urgencias personales».
No hay alegría en su rostro, sino una mezcla de alivio y sentimientos encontrados. «Fui un padre que no vio a sus hijos durante diez años y que estuvo tres años en la cárcel… tres años por presiones políticas. Perdí trabajos y sufrí la humillación de denuncias falsas que mancharon mi nombre de la manera más cruel posible. Una sentencia firme finalmente me absolvió. Pero, ¿quién pagará por tanto sufrimiento? Aquí hay menores manipulados por su madre. Espero que esto marque un cambio para evitar tanto daño en el futuro.»
