Este aumento en los bonos se produjo tras la decisión de la agencia financiera Standard & Poor’s de elevar la calificación de la deuda argentina en moneda extranjera a largo plazo de CCC+ a B-. Esta mejora se debe al avance en el programa de austeridad fiscal y al incremento en la compra de divisas por parte del Banco Central, entre otros factores. Dicha decisión se suma a la mejoría anunciada por otra agencia a principios de mayo.
Fernando Marull, titular de la consultora FMyA, destacó que las tres principales agencias de calificación, S&P, Fitch y Moody’s, están comenzando a coincidir, lo que puede favorecer a los bonos y reducir el riesgo país, con la posibilidad de acercarse a los 450 puntos básicos. Según el analista, «S&P era la más reacia y se convenció. La pregunta es por qué se convenció de mejorar la nota. Un poco por la compra de reservas, los nuevos préstamos que están cubriendo los bono que está colocando el Tesoro».
Asimismo, señaló que otro factor que ha afectado la mejora de la calificación es la expectativa de nuevos financiamientos del Tesoro Nacional para cubrir parte de los vencimientos de 2026 y 2027. «Además, los equilibrios macro que vienen reconociendo, pero más porque les gusta cómo se descomprimió el tema de la acumulación de dólares y el nuevo financiamiento. Así que es muy positivo», añadió.
En la misma sintonía, Camilo Tiscornia, director de C&T Asesores Económicos, indicó que «las calificadoras a veces llegan un poco tarde, tanto para revisar al alza como para revisar a la baja, pero el hecho de que se den estas revisiones consolida lo que pueda estar pasando».
Tiscornia destacó que la disminución del riesgo país trasciende lo que indiquen las calificadoras, relacionándola con la política fiscal y las mejoras en la política macroeconómica en general. Desde una perspectiva financiera, consideró que el año ha comenzado de manera más positiva, especialmente por el aumento en la compra de reservas, y que ahora las calificadoras están reconociendo y validando esta mejora.
