Carrió critica la reforma de la Ley de Tierras: “Representa una delegación inadmisible de poder sobre un bien esencial”

La propuesta del oficialismo, que busca eliminar las restricciones vigentes sobre la adquisición de tierras rurales por parte de extranjeros, está próxima a ser debatida en el Senado, siempre que el Congreso considere el proyecto de ley conocido como Inviolabilidad de la Propiedad Privada. En este contexto, la ex diputada Elisa Carrió expresó su descontento con la medida impulsada por el Gobierno, afirmando que “sería una delegación inadmisible de poder sobre un bien esencial”.

El Gobierno plantea que sean las provincias las que determinen los límites, centrando el debate en la eliminación del 15% de restricción nacional promulgada por la Ley 26.737, creada para limitar la extranjerización de tierras rurales.

Carrió comunicó sus inquietudes a través de un documento distribuido por la Asociación Civil Voces por la Justicia, la Cultura y la Paz, que advirtió que la propuesta gubernamental permitiría a actores extranjeros acceder al territorio argentino mediante decisiones arbitrarias del poder político. Este texto cuenta con la firma de 75 personas, incluyendo referentes de la Coalición Cívica-Ari y ex legisladores.

En su documento titulado “La reforma de la Ley de Tierras frente a un nuevo feudalismo tecnológico”, el grupo encabezado por Carrió sostiene que la reforma altera el marco normativo actual y busca “eliminar todo límite objetivo a la adquisición de tierras rurales por personas físicas y jurídicas extranjeras”.

De este modo, los interesados ya no estarían sujetos a las normativas existentes, como el límite del 15% de propiedad extranjera y el tope individual de 1.000 hectáreas en la región núcleo. Asimismo, cuestionan la eliminación de restricciones sobre inmuebles en zonas fronterizas y la derogación del artículo 4° del Decreto-Ley 15.385/44, que condicionaba la compra de tierras en áreas de seguridad fronteriza a que el comprador fuera de nacionalidad argentina nativa. Carrió destacó: “Una vez otorgadas esas autorizaciones, desaparecen las limitaciones objetivas previstas por la normativa vigente. De este modo, la excepción política queda sin topes, sin criterios materiales, sin restricciones territoriales y sin resguardos suficientes”.

El posicionamiento catalogó esta situación como una violación del artículo 29 de la Constitución Nacional, que prohíbe otorgar facultades extraordinarias que puedan comprometer “la vida, el honor o las fortunas de los argentinos a merced de gobierno o persona alguna”. También advirtió que “quienes apoyen esta reforma estarán autorizando la entrega de una herramienta de disposición territorial sin límites cuantitativos y en favor de gobernadores y del Poder Ejecutivo Nacional ante Estados extranjeros”.

En un apartado adicional del documento, Carrió subrayó la relevancia de considerar “los vínculos políticos del Gobierno Nacional con magnates tecnológicos que promueven o han financiado proyectos de salida respecto del Estado”, haciendo referencia a la relación con el empresario tecnológico Peter Thiel, cofundador de Palantir, quien desde hace años busca establecer espacios de autonomía frente a la política democrática.

Ante esta situación, los autores del documento defendieron la necesidad de establecer una regulación sobre la tierra que distinga entre la apertura económica y la entrega de jurisdicción.

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