Este desafío fue superado gracias a la intervención activa del Banco Central de la República Argentina (BCRA) en el mercado cambiario, que, mediante operaciones de bloque, logró un saldo positivo neto de u$s 61 millones al cierre.
La tasa en pesos ha mostrado una tendencia a la baja, lo que beneficia el resultado de la licitación de hoy. Ayer, la caución a un día cerró en 12%, con un máximo de 29% y un mínimo de 12%, arrojando un promedio ponderado por volumen de 20,4%. Este panorama confirma la consolidación de una tendencia a la baja en el fondeo de corto plazo.
La brecha entre las puntas máxima y mínima se mantiene amplia, pero el promedio ponderado por el volumen de transacciones es el que define la dirección del mercado, y este indica una caída.
En el segmento mayorista, el tipo de cambio se estabilizó ayer en torno a los $1.514, con un aumento de 0,17%, moviéndose en un rango limitado de $1.512 a $1.515. La sesión se vio influenciada por el citado fixing, que manejó un volumen de u$s 523 millones.
Las reservas brutas se situaron en u$s 50.783 millones. Un aspecto destacado no fue tanto el precio como el volumen del fixing, que registró un récord de 3,57 millones de contratos en el mercado de futuros, la cifra más alta desde mayo de 2025, lo que ha llevado a intensificar la intervención oficial en instrumentos de cobertura.
Cuando el tipo de cambio spot no presenta cambios significativos pero hay intervención en futuros o en el dólar linked, la calma cambiaria resulta más de la gestión que de un mercado completamente despejado. No obstante, se observa que agosto culmina con una cierta estabilidad cambiaria, un aspecto crucial para el proceso de desinflación que persigue el gobierno. Ayer, los dólares financieros también registraron leves alzas: el MEP cerró en $1.543 (+0,26%) y el CCL en $1.605 (+0,4%), con el canje CCL por MEP en 4,04% y una brecha del 6% con respecto al oficial. Aunque no se trata de cifras alarmantes, se percibe firmeza en las cotizaciones.
En lo que respecta a la deuda en pesos, la disminución de la caución coincidió con un desempeño mixto de los bonos. La curva CER promedió ligeramente en positivo, con rendimientos reales que oscilan entre +4,5% y +9,6% para los tramos posteriores a 2026, mientras que la tasa fija operó con tasas efectivas mensuales (TEM) de 2,05% a 2,20%.
Estos datos coexisten en el mismo tablero sin contar la misma historia: ni el mercado muestra un fuerte optimismo respecto a la desinflación, ni penaliza de forma drástica la tasa fija.
En la licitación de esta jornada, el menú refleja esta lectura: cinco instrumentos entre tasa fija, CER y dólar linked, todos con vencimiento dentro de este mandato, sin opciones a más largo plazo ni instrumentos en dólares.
Los $12,6 billones que vencen incluyen los u$s 2.595 millones de valor nominal de LELINK que ayer fijaron precio, por lo que la licitación no solo gestiona pesos, sino que también completa el ciclo de este instrumento que tanto impacto tuvo en el mercado de futuros.
El Tesoro opta por mantenerse en un terreno conocido —duración corta, sin sorpresas en la curva— evitando así validar tasas más largas en un contexto donde la deuda en dólares no logra acceder a menores rendimientos.
Es en la deuda en “hard dollar” donde se aprecia la otra cara de la situación. La curva se mantuvo prácticamente plana sin cambios relevantes, sosteniendo el tramo corto y medio, mientras que el tramo largo se encuentra presionado en la zona del 10,5%, con el AE38 al 10,7%, el AL35 al 10,6% y el AL41 al 10,5%.
El AL30 cerró en u$s 55, con una TIR de 9,1%. Estas cifras no experimentan cambios desde hace semanas y coexisten incómodamente con un tipo de cambio que el BCRA sostiene mediante la compra de reservas.
Estos niveles de rendimiento para los bonos en dólares y, por consecuencia, el elevado riesgo país ha llevado al equipo económico a no ofrecer bonos con vencimiento en 2028 o más allá, evitando así validar altos rendimientos.
Así, el Banco Central adquiere dólares y la tasa en pesos muestra una tendencia a la baja, pero el mercado de futuros alcanza récords de volumen, y los rendimientos de la deuda en dólares continúan sin bajar del 10,5% a largo plazo.
Es probable que Luis Caputo logre una alta renovación de la deuda en esta licitación, con la posibilidad de dejar más pesos en el mercado para solidificar la mayor liquidez. Se percibe un cambio en la estrategia del BCRA tras la fuerte volatilidad de la tasa de caución en agosto: se ha abandonado el techo del dólar mayorista a $1.500 para priorizar tasas más bajas. En definitiva, esta subida del dólar no tiene una traslación significativa a los precios.
