El siniestro ocurrido en 2022 provocó lesiones en su cuello y columna vertebral, generando dudas sobre su futuro en el deporte. La victoria reciente marca el cierre de una etapa de recuperación, que comenzó con interrogantes sobre su regreso a la competencia.
No obstante, la cuota olímpica no asegura su participación, ya que para estar en Los Ángeles deberá cumplir con los requisitos de elegibilidad en 2028, entre ellos, permanecer entre las 50 mejores jugadores del mundo.
En el Kinjo Futo Arena de Nagoya, Subramaniam mostró su dominio desde el primer parcial, superando a Anahat Singh con un contundente marcador de 11-4, 11-4 y 11-7. Este triunfo, que tuvo lugar el 27 de septiembre de 2026, le permitió no solo mantener la corona asiática, sino también abrirse camino hacia la cita olímpica, según divulgó Paris Match.
La victoria en Nagoya le otorgó a Subramaniam uno de los lugares disponibles para los campeones individuales de squash en los Juegos Asiáticos. Este sistema de clasificación convierte la final en una competencia con proyección continental y olímpica, ya que el squash hará su debut en el programa de Los Ángeles 2028.
Olympics.com destacó que la jugadora debe mantenerse entre las 50 primeras de la clasificación de la Asociación Profesional de Squash hasta el 22 de mayo de 2028, para que su cupo sea efectivo. Actualmente, ocupa el quinto lugar en el ranking mundial, lo que cumple con dicho requerimiento, aunque aún queda más de un año y medio para la fecha crucial.
Adicionalmente, el medio oficial del Movimiento Olímpico informó que Subramaniam y su compatriota Ng Eain Yow, quien se coronó en la categoría masculina, fueron los primeros squashistas en asegurar un lugar para Los Ángeles 2028. La atleta logró esta hazaña luego de defender el oro que había obtenido en Hangzhou 2023.
El accidente en junio de 2022, ocurrido en las cercanías de Kuala Lumpur, la llevó a enfrentar severas lesiones que suscitaron dudas sobre su capacidad para volver a caminar. Esta situación fue documentada por The Straits Times en su cobertura de las evaluaciones médicas iniciales.
A pesar de las adversidades, la jugadora regresó a las competencias antes de que transcurriera un año desde el accidente, consiguiendo medallas de oro en los Juegos Asiáticos de Hangzhou, lo que antecedió su desempeño en Nagoya.
Tras la final, Subramaniam reflexionó sobre el difícil periodo posterior a su accidente: “Realmente atravesé un período difícil”, declaró ante los medios. Sobre su actuación en la final, comentó: “Simplemente intenté dejar de lado todos esos factores externos. Creo que todo el mundo quiere ganar y tiene el mismo objetivo: conquistar el título”.
La campeona explicó que su enfoque estuvo en el partido: “Intento dejar todo eso de lado y concentrarme en lo que tengo que hacer en la cancha. Creo que lo conseguí y que manejé bien mis emociones”.
Con 27 años, Subramaniam ha fijado sus objetivos a futuro. Según Reuters, busca posicionarse entre las tres mejores jugadoras del mundo antes de que finalice la temporada, con la ambición de alcanzar el primer puesto del ranking internacional.
“Ser número uno del mundo y ganar una medalla de oro olímpica”, expresó la deportista al delinear su meta a largo plazo. La próxima fecha clave será el 22 de mayo de 2028, cuando deberá mantenerse entre las 50 mejores para confirmar su participación en los Juegos Olímpicos de Los Ángeles 2028. El torneo femenino contará con 16 jugadoras, y la plaza obtenida por Subramaniam es nominal, su participación dependerá de los criterios de elegibilidad y de la inclusión por parte del Comité Olímpico Nacional de Malasia en su delegación.
