Las conclusiones de cada uno fueron diversas: el Gobierno, en particular, anunció una inversión histórica de hasta USD 7.000 millones para infraestructura; mientras que el gobernador regresó con una visión más optimista de lo esperado entre los círculos de influencia de Wall Street, a pesar de sus críticas hacia el modelo de Milei y el Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones (RIGI).
Un aspecto central de la agenda oficial fue la presentación del Corredor Andes-Atlántico, un acuerdo entre Argentina y Estados Unidos que prevé inversiones cercanas a USD 7.000 millones a partir de 2027. Este financiamiento se destinará a infraestructura, con un enfoque especial en el sector energético.
El acuerdo contempla también proyectos en áreas como minería, transporte y telecomunicaciones. La firma del entendimiento fue realizada por el canciller Pablo Quirno y el subsecretario de Estado de EE. UU., Chris Landau, en representación de Milei y del presidente de Estados Unidos, Donald Trump.
Tras las reuniones del ministro Caputo con inversores en JP Morgan, el CEO regional de la entidad, Facundo Gómez Minujín, manifestó que Argentina podría alcanzar el “grado de inversión” en caso de que Milei fuera reelecto en 2027.
Por su parte, la agenda del gobernador Kicillof se centró en reuniones con fondos de inversión y empresarios para discutir sus reservas respecto a la política económica de Milei y las oportunidades que, según él, Argentina está perdendo en el nuevo contexto internacional.
Asistentes a la exposición de Kicillof indicaron que la recepción fue más positiva de lo anticipado. “Me sorprendió que, sin decir mucho, los presentes lo recibieron mejor de lo esperado”, comentó una fuente de manera informal. Aparentemente, “el gobernador mostró tranquilidad, no insultó y escuchó”.
Fuentes de la provincia revelaron que Kicillof enfatizó que Argentina está desaprovechando la oportunidad que brinda el nuevo orden mundial debido a las políticas de Milei, que, según él, carecen de un plan claro de desarrollo. El gobernador criticó el RIGI, describiéndolo como un régimen que favorece a un sector en detrimento de otros.
Además, en la reunión, recordó un acuerdo firmado en 2013 entre YPF y la estadounidense Chevron, señalando similitudes con el actual convenio que une a la petrolera argentina con la empresa norteamericana.
La percepción de las entidades industriales y comerciales fue más cautelosa. Al ser consultados, muchos evitaron hacer comentarios sobre los desplazamientos de Milei, Caputo y Kicillof a Nueva York. Otras fuentes se distanciaron de las agendas, subrayando que las reuniones se centraron en política exterior y proyectos de infraestructura, sin generar expectativas inmediatas sobre la crisis microeconómica.
“Las temáticas abordadas son de política exterior y de infraestructura, pero no generan expectativas a corto plazo frente a los problemas de la microeconomía que impactan a las pequeñas y medianas empresas”, señalaron desde un sector, bajo la condición de permanecer en el anonimato.
Este reclamo se produce en un contexto en el que el Instituto Nacional de Estadística y Censos (Indec) presentó nuevas cifras sobre actividad y pobreza. La caída del 2,9% en la actividad mensual del EMAE en julio y el incremento de la pobreza al 32,3% de la población en el primer semestre, forman parte del trasfondo en el que se desarrollaron las agendas internacionales.
Luis Caputo intentó minimizar los impactos de estos datos negativos. Con respecto a la actividad, argumentó que en ese mes hubo choques transitorios, como la menor disponibilidad de gas que afectó a la industria manufacturera, las nevadas que complicaron la construcción y otros sectores, y las “menores horas trabajadas en relación al mundial”. En lo que concierne a la pobreza, indicó que es inferior al 52,9% registrado durante el primer semestre de 2024, según el Indec.
El ministro Caputo también cuestionó en redes sociales la visita de Kicillof a Nueva York y sus tratados con inversores, criticando el tono de las objeciones que el gobernador formuló contra el programa económico. “Ya espantó a muchos argentinos. Ahora busca atemorizar a nivel internacional”, expresó el ministro.
Por su parte, Felipe Núñez, director del Banco de Inversión y Comercio Exterior y asesor cercano del ministro de Economía, reprochó al gobernador por su presentación en Nueva York, sugiriendo que su discurso podría afectar la percepción de los activos argentinos. “Que el gobernador de la provincia más importante de Argentina se reúna con inversores para enunciar un discurso insostenible, propiciando una corrida y caída de los activos, me parece una vergüenza, algo lamentable y hasta cipayo”, afirmó Núñez.
Mientras el Gobierno se enfocó en el acuerdo del Corredor Andes-Atlántico y las inversiones proyectadas para 2027, Kicillof cuestionó el RIGI y abogó por un programa de desarrollo que contemple la inclusión social.
