Ante la negativa de la empresa, los choferes han comenzado a solicitar una indemnización. La situación escaló hace dos días, cuando un grupo de veinte representantes de Camioneros se estableció en la entrada de la planta, ubicada en el kilómetro 173,5 de la ruta 8. La empresa ha denunciado que estos activistas amedrentan a choferes de compañías transportistas aliadas, impidiendo que carguen mercadería.
Varios choferes de otras firmas han optado por esperar en una estación de servicio cercana, mostrando reticencias a cargar mercancía por temor a daños en sus vehículos o agresiones al salir del establecimiento. “No quiero salir de acá porque me van a pegar un tiro; yo tengo familia”, afirmó Lucio Peroni, el propietario y presidente de Southern Seeds Production. Otro transportista hizo alusión a posibles daños en su camión, lo que le impediría trabajar.
Peroni relató que varios conductores se echaron atrás tras ser abordados por los bloqueadores. Un vehículo, que logró ingresar con un empleado a bordo, tuvo que abandonar el lugar sin carga tras recibir lo que el conductor interpretó como una amenaza.
El bloqueo, según Peroni, afecta gravemente el ingreso de contenedores y amenaza el traslado de productos de la compañía familiar que comenzó su trayectoria en 2002 y cuenta con 120 empleados. Su operación abarca desde la producción en tierras alquiladas hasta la exportación de arvejas, lentejas, maíz pisingallo, maíz waxy y otros productos.
Los cuatro choferes en cuestión mantenían una relación comercial por servicios de transporte, pero no habían formalizado queja alguna hasta hace dos semanas. El Sindicato de Camioneros había expuesto originalmente el pedido de incorporación laboral, pero la respuesta de la empresa fue negativa. “Nosotros no tenemos transporte ni queremos tenerlo porque no es nuestro negocio”, enfatizó Peroni.
El conflicto emergió a principios de septiembre, tras una inspección del Ministerio de Trabajo bonaerense en la planta, donde se convocó a una audiencia para que la compañía presentara documentación relacionada con los transportistas. Peroni afirmó que, posterior a esa reunión, dos de los cuatro choferes enviaron cartas documento al sindicato, manifestando su deseo de seguir trabajando sin ser parte del reclamo.
Con el avance de la situación, la demanda fue cambiando hacia una indemnización. “Si tenemos algo mal, no tenemos problemas en dirimirlo en la Justicia”, sostuvo el empresario.
Los empleados de Southern Seeds Production están afiliados a UATRE (rurales), Comercio y URGARA (recibidores de granos), pero no a Camioneros. “No es nuestro negocio ni la actividad principal porque únicamente brindamos viajes a los transportistas con los contenedores que enviamos al puerto de Buenos Aires”, aclaró Peroni.
El empresario indicó que los choferes y el sindicato rompieron el diálogo con la empresa y anunció que interpondrá una denuncia penal contra los responsables del bloqueo, ya que, a pesar de la presencia de agentes de la Policía Bonaerense y de Gendarmería en el lugar, la protesta y el amedrentamiento persisten.
“No se pueden cargar los camiones y no podemos cumplir con los compromisos -detalló-. Estamos enfrentando costos altísimos porque los contenedores están parados. Somos una empresa exportadora. Si creen que el reclamo es válido, para eso está la Justicia”.
Peroni expresó su frustración: “Siempre me sentí orgulloso de tener una empresa que pueda exportar Argentina al mundo, de poder crecer y generar empleo en Arrecifes. Vivo acá con mi familia y empleo a gente de mi ciudad. Por eso me parece una locura que me bloqueen de esta forma, amenazando, sin dejar entrar. Uno de los choferes me dijo: ‘No cargo la mercadería porque salgo de acá y me pegan un tiro en la cabeza’. ¿Un tiro en la cabeza? Es como el Lejano Oeste”.
Además de informar sobre el bloqueo al Ministerio de Seguridad Nacional, Peroni solicitó asistencia al Movimiento Empresarial Anti Bloqueos (MEAB). Su presidente, Juan Méndez, visitó la planta el jueves para ofrecer asesoramiento en este conflicto.
