El apremiante pedido de Llaryora por una ley fundamental para el maíz

El gobernador de Córdoba, Martín Llaryora, realizó un contundente llamado a favor de la pronta implementación de una nueva ley de biocombustibles y expresó su desacuerdo con las retenciones vigentes. Cuestionó que, pese a que Argentina produce alrededor de 70 millones de toneladas de maíz, se deba “andar peleando” por expandir su transformación. Llaryora, en una provincia que recientemente alcanzó una cosecha récord de más de 23 millones de toneladas, abogó por una mayor industrialización y subrayó que la nueva norma permitiría a las provincias “poner un surtidor” y avanzar hacia el autoconsumo. Reiteró su pedido para que se eliminen “las malditas retenciones” y advirtió: “El campo no da más”.

El gobernador cordobés se expresó durante la apertura del 5° Congreso Internacional de Maíz (CIM), realizado en Córdoba. En la inauguración también estuvieron presentes Sergio Busso, ministro de Bioagroindustria; Daniel Passerini, intendente de Córdoba; Gustavo Puccini, ministro de Desarrollo Productivo de Santa Fe; y Joaquín Pinasco, CEO del CIM.

Llaryora destacó que Córdoba rompió su propio récord al cosechar más de 23 millones de toneladas de maíz, mientras que a nivel nacional la cifra se aproxima a los 70 millones. “¿Puede ser que un país que produzca 70 millones de toneladas de maíz tengamos que andar peleando todos los días para tener una ley de biocombustible?”, cuestionó.

Asimismo, criticó que una gran parte de la producción se continúe exportando como grano en lugar de ser transformada en la provincia. Según sus cifras, de cada 100 toneladas de maíz producidas en Córdoba, aproximadamente 63 se exportan como grano, 18 se dirigen a la alimentación y 19 se industrializan.

“El gran desafío es transformar, industrializar”, destacó. Adicionalmente, mencionó que Córdoba ya industrializa cerca de la mitad del bioetanol producido en el país, aunque visualizó una amplia oportunidad para agregar valor al cereal. A su vez, indicó que el flete representa cerca del 25% del costo de producción por hectárea.

Llaryora apuntó que los departamentos con mayor incremento en la producción de maíz son aquellos que tienen plantas que requieren el cereal. “Vos sabés que vas a sembrar y tenés ya un cliente que te va a comprar”, comentó, mencionando específicamente a Río Cuarto.

Respecto de la nueva ley de biocombustibles, remarcó el potencial para avanzar hacia el autoconsumo provincial. “Gracias a Dios, en esa ley también nos va a permitir a las provincias, que creo que no la vieron venir. Bueno, ahora ya lo dije. Que vamos a poder poner un surtidor y vamos a poder trabajar por lo menos en el autoconsumo. Y somos, entre la Región Centro, uno de los consumidores más importantes. O sea que en el tiempo podemos ir al autoconsumo y poder de esa manera traccionar lo que el corte no nos da”, aseguró.

Llaryora comparó la situación argentina con la de Brasil y Estados Unidos, países que intentan industrializar una mayor proporción de sus materias primas. “Lo que falta es empezar a entender que producir ahora es hacer la gran transformación en la industrialización, para que se dejen de ir llenos los camiones y se vayan los camiones llenos de productos. Con valor agregado”, sostuvo.

El gobernador volvió a exigir la eliminación de las retenciones, señalando: “Es increíble que nosotros tengamos este nivel de esfuerzo, de trabajo, de nuestros productores, en silencio, con las malditas retenciones todavía, que esto no sucede en ningún lado. Creo que estaban en Rusia y Putin las acaba de sacar. Con las malditas retenciones llevan una cosecha récord y no tenemos todavía, ni logramos, que entiendan que no es solo producir, sino que el gran desafío es transformar, industrializar”.

En esa línea, reclamó que esos recursos retornen a los productores para incrementar la producción y mejorar la infraestructura. “La buena noticia será cuando el argentino entienda que el campo no da más, que hay que devolverle y sacarle las retenciones, devolverle la plata a los productores para que podamos cosechar más y que se vuelva a hacer la infraestructura necesaria”, afirmó.

Finalmente, advirtió sobre los retos que podrían surgir si aumenta la producción sin las obras adecuadas. “Si seguimos así, vamos a tener un cuello de botella en nuestros puertos, un cuello de botella en nuestros caminos, un cuello de botella en la infraestructura para la exportación”, concluyó.

Al cierre de su exposición, Llaryora enfatizó que “la única manera de salir en Argentina es produciendo cada día más”.

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