Se avecina un fenómeno prolongado que traerá inestabilidad, lluvias, ráfagas de hasta 50 km/h y un nuevo ingreso de aire frío: áreas impactadas

Después de un inicio de semana marcado por bajas temperaturas, el frío polar experimentará un breve respiro en el Área Metropolitana de Buenos Aires (AMBA). Un viento del norte favorecerá un ascenso gradual de las temperaturas, que se acercarán a los valores típicos de septiembre. Sin embargo, esta mejora será momentánea, ya que hacia el viernes se anticipa un cambio significativo debido a la llegada de una sudestada, un fenómeno que generará un aumento en la velocidad del viento, lluvias dispersas, un posible ascenso del nivel del Río de la Plata y la entrada de otra masa de aire frío. Las condiciones más severas se presentarán entre el viernes y el sábado, aunque sus efectos sobre las temperaturas se prolongarán al menos hasta inicios de la semana entrante. Según lo indicado por Meteored, entre el viernes 11 y el sábado 12 de septiembre se manifestará una situación meteorológica asociada a la sudestada en el AMBA y la región del Río de la Plata. Este fenómeno representará un notable contraste respecto a las condiciones más estables que se habían previsto para los primeros días de la semana. El deterioro comenzará a notarse el viernes, con un cielo que pasará de mayormente nublado a cubierto, mientras que el viento del sudeste incrementará su intensidad de forma progresiva. Es posible que se registren lluvias aisladas a partir de la tarde, acumulando hasta 10 milímetros. El viento será uno de los principales aspectos de este contexto, con ráfagas que oscilarán entre 35 y 50 kilómetros por hora, especialmente durante la tarde y la noche, momentos en los que se espera que se registren los valores máximos. En este marco, las temperaturas máximas se limitarán a entre 16 y 17 °C. El viento del sudeste también podría desencadenar un notable incremento del nivel del Río de la Plata, lo que hará que el seguimiento de la evolución del agua se convierta en un factor clave durante el viernes y el sábado, sobre todo en áreas ribereñas y en zonas propensas a inundaciones. En los días previos al cambio, el AMBA disfrutará de un aumento en las temperaturas. El lunes 7 se prevé una jornada parcialmente nublada en la mañana, con una disminución de la nubosidad hacia la tarde y la noche. La temperatura máxima estimada será de 14 °C, acompañada de un viento moderado del nor-noreste. El martes 8, el clima se mantendrá favorable, con cielo algo nublado y temperaturas fluctuando entre 7 y 18 °C en la Ciudad. Para el miércoles 9, se espera un aumento en la nubosidad y cierta inestabilidad en la tarde y la noche, aunque la probabilidad de lluvias es muy baja. Esta inestabilidad podría extenderse durante las primeras horas del jueves, aunque luego se espera una estabilización del tiempo, con vientos suaves del este. Ese día se anticipa que las temperaturas alcancen un pico cercano a los 20 °C. Además del viento y las lluvias, la evolución de la sudestada facilitará el ingreso de una nueva masa de aire frío. Como resultado, las temperaturas experimentarán un descenso abrupto durante el fin de semana. El sábado 12, la inestabilidad y el viento estarán presentes en las primeras horas del día. En la Ciudad de Buenos Aires, las temperaturas se situarán entre 8 y 13 °C, con un clima notablemente más frío que el de los días anteriores. Este enfriamiento se acentuará el domingo, cuando la mínima pueda llegar hasta 6 °C y la máxima apenas alcance los 12 °C. Para el lunes 14, se pronostica un rango térmico de entre 5 y 14 °C, por lo que las condiciones frías persistirán durante gran parte de la jornada.
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