Durante mucho tiempo, llenar el sillón con almohadones fue una estrategia popular para lograr una sensación de comodidad y calidez. Sin embargo, una interiorista parisina consultada fue clara al respecto. Según su evaluación, la acumulación de almohadones provoca:
La nueva propuesta se basa en un concepto sencillo: menos elementos pueden ocasionar un mayor impacto visual. Un sillón despejado permite destacar la silueta del mueble y su diseño. Al mismo tiempo, reducir la cantidad de accesorios sobre el sofá contribuye al orden y evita que el living adquiera un aspecto recargado.
Cabe destacar que esta tendencia no sugiere eliminar por completo los almohadones; más bien, se trata de reemplazarlos por uno solo, de gran tamaño, que tenga carácter y un diseño que pueda convertirse en el centro de atención del sillón. Dentro de las opciones más populares se encuentran los modelos XL, de aproximadamente 60 x 60 centímetros, que logran un efecto más impactante sin necesidad de añadir varios almohadones.
