Özbek subrayó que la ruptura no fue unilateral y no se debió únicamente a una diferencia salarial. Afirmó haber presentado una propuesta concreta para retener al delantero de 33 años, pero reconoció que las exigencias de Icardi iban más allá de lo económico. “Hice una oferta para que Mauro Icardi se quedara. Sus expectativas eran mucho más altas, no solo desde el punto de vista económico”, expresó el presidente, quien apuntó al verdadero núcleo del desacuerdo: la convivencia con Victor Osimhen, el reciente fichaje nigeriano del club para convertirse en el eje del ataque.
“Contamos con un delantero centro como Osimhen, ¿cómo podrían coexistir ambos? El dilema era a quién utilizar; es decir, el problema básico estaba allí. La garantía de jugar y otros aspectos no eran el núcleo del asunto”, explicó el dirigente. Su declaración es reveladora: el Galatasaray no podía garantizarle a Icardi la titularidad que reclamaba, dado que ya había un ocupante en ese puesto. Özbek además fue categórico al afirmar que las informaciones que circulan en medios sobre un posible retorno del delantero no reflejan la realidad. “No negamos los servicios que prestó, también se lo dije. Espero su respuesta para organizar una despedida; si viene, planeamos una despedida”, concluyó.
Las declaraciones del presidente del Galatasaray llegan en un contexto en el que el futuro de Icardi es incierto. A más de tres meses de su desvinculación del club turco, el delantero de 33 años no ha firmado con ninguna entidad. Su representante, Elio Letterio Pino, lo ha ofrecido recientemente a varios clubes de LaLiga española, aunque hasta el momento no ha recibido ninguna propuesta formal. Italia también ha cerrado sus puertas como posible destino: la Lazio presentó una oferta de tres millones de dólares por dos temporadas, pero el acuerdo fracasó cuando el entrenador Gennaro Gattuso decidió no avanzar. La Fiorentina consideró su situación sin concretar pasos, y en Inglaterra, Everton y Tottenham mostraron interés, pero sin progresar.
Mientras su situación contractual sigue sin resolverse, Icardi ha respondido a sus críticos con una serie de publicaciones en Instagram que se viralizaron rápidamente. “Confunden desempleo con fracaso; yo lo llamo vida resuelta. Confunden estar sin contrato con no tener opciones; yo lo llamo libertad de elección. He trabajado para ser dueño de mi tiempo y asegurar mi futuro. Si dejara de trabajar, mi vida seguiría igual. No entiendo sus preocupaciones sobre mí”, escribió el atacante, complementando sus palabras con fotos y videos de sus entrenamientos junto a su pareja, María Eugenia Suárez.
El contexto de su fallida negociación se ve intensificado por lo que dejó en el club turco: Icardi anotó 77 goles en 134 partidos, aportó 25 asistencias y ganó seis títulos de liga. Es el máximo goleador extranjero en la historia de la institución, un reconocimiento que Özbek mencionó sin rodeos: “Icardi es un ícono, dio mucho al Galatasaray, es alguien que hizo que toda una generación se hiciera seguidora del Galatasaray”. Sin embargo, este reconocimiento no fue suficiente para salvar la brecha entre lo que el club ofrecía —cinco millones de dólares por una temporada, según se informa— y los diez que Icardi percibía hasta entonces.
Además, la salida del delantero ha tenido consecuencias deportivas evidentes. La reciente derrota por 4 a 0 ante el Trabzonspor —con un triplete de Mohamed Salah— reavivó la discusión sobre el costo de haberlo dejado ir. El exfutbolista Evren Turhan, en declaraciones al canal de YouTube BTV, fue claro: “Con la salida de Icardi, el equipo se acabó por completo”, y exigió que el club lo recuperara en el mercado de enero. “¿Icardi encontró equipo? Que lo traigan. Que venga, que esté dentro del equipo, que empiece en el mercado de invierno. Lo digo en serio”, afirmó Turhan. Las declaraciones de Özbek, que sugieren una despedida y no un regreso, contrastan con ese pedido.
