Patricia Bullrich analizó la capacidad de intervención de USD 75.000 millones de Milei y enfatizó la importancia de la gobernabilidad

La senadora de La Libertad Avanza, Patricia Bullrich, expresó que la acumulación de USD 75.000 millones en capacidad de intervención no es suficiente por sí sola para proteger al país ante una posible corrida cambiaria. En una charla reciente, subrayó la necesidad de complementar ese respaldo financiero con acuerdos políticos que aseguren la gobernabilidad. Aseguró que se lo comunica directamente al presidente Javier Milei.

Bullrich, exministra de Seguridad y actual legisladora, no enmarcó su postura como una crítica, sino como un aporte a la estrategia gubernamental. “Yo se lo digo”, dijo acerca de su visión presentada a Milei. Considera que la prevención política es más efectiva que depender únicamente de las reservas de divisas. “Siempre la prevención es mejor. Si vos destruís tus propias reservas, vos estás empobreciendo al país”, destacó.

Su argumento se sitúa en un debate que ha atravesado al oficialismo en meses recientes: si el sustento para enfrentar la inestabilidad electoral de 2027 radica en la solidez de los indicadores económicos o en la creación de consensos políticos que disminuyan la incertidumbre.

En relación a esto, Bullrich afirmó: “No tengo que decir: ‘Estoy con USD 75.000 millones a la espera de un golpe económico’, porque no es beneficioso un golpe económico. Debo afirmar: ‘Tengo la gobernabilidad, la tranquilidad, y no voy a necesitar esa plata’”. Utilizó la analogía de la Línea Maginot, la estrategia defensiva francesa en la Segunda Guerra Mundial, para ilustrar su punto sobre la imprevisibilidad de las corridas cambiarias, enfatizando que la disponibilidad de reservas no garantiza inmunidad si no está acompañada de estabilidad política.

Por ello, propuso que un amplio acuerdo de gobernabilidad podría reemplazar la necesidad de acceder a esos fondos. “El componente político puede sustituir esos USD 75.000 millones necesarios. Para eso se ahorraron, no para perderlas en una corrida, sino para proporcionar seguridad a los argentinos”, afirmó.

Esta postura sugiere un contraste con la narrativa oficial, que muestra las reservas como un símbolo de estabilidad, respaldada por declaraciones del secretario del Tesoro de Estados Unidos. Bullrich advirtió que confiar únicamente en este respaldo puede resultar insuficiente. “Es mejor pensar: construyo hoy las barreras reales, que no son cuántos dólares tengo, sino instituciones sólidas”, precisó.

Además, Bullrich abordó la urgencia del gobierno de atender la “economía de la gente”, reconociendo las dificultades que enfrentan el consumo, la construcción y sectores industriales. “Estoy trabajando para que el proyecto llegue con una economía que la gente pueda percibir”, comentó.

Calificó al presidente como un líder cuya atención está casi totalmente dedicada a cuestiones económicas y al diálogo con analistas del mercado. “Cuando algo no le parece correcto, se enfrenta a esa idea o a ese economista”, observó. Sin embargo, sugirió cambiar el enfoque: “Debemos ir directamente a la gente”.

Al abordar la situación del comercio y la construcción, Bullrich observó la realidad de los problemas que enfrentan estos sectores. La falta de certezas en el panorama gubernamental, según su perspectiva, está influyendo en las decisiones de empresas y comercios. “Al hablar con empresarios, dicen: ‘¿Esto se reactiva o hasta la elección será así?’”, relató sobre sus interacciones.

Para Bullrich, la solución a esta incertidumbre no radica en acumular más dólares en el Banco Central, sino en establecer un marco de acuerdos legislativos y alianzas con gobernadores que proporcionen previsibilidad. “Es crucial esa cobertura política para afirmar: ‘Habrá gobernabilidad. No caeremos en una ingobernabilidad como en 2025, que terminamos atados de Bessent’”, resaltó.

En la misma entrevista, Bullrich dejó abierta la posibilidad de una candidatura presidencial, señalando: “No es que quiera serlo, estoy lista para ello”, aunque se abstuvo de ofrecer detalles y afirmó que las definiciones electorales deben esperar. “Uno tiene que saber esperar su momento”, concluyó. También desmintió que Milei le hubiera ofrecido la vicepresidencia.

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