El incidente se registró en una vivienda situada en la calle Betbeder al 400, donde, según trascendió, las agresiones habrían causado a Novik Rojas una fractura de cráneo, que resultó fatal.
El niño halló a su madre tras regresar de una actividad recreativa. Un vecino reportó haber escuchado gritos y llantos entre las 15 y las 17 horas del día del hecho.
Más tarde, Navarro contactó a su madre y confesó: «Me mandé una cagada». Luego, hizo lo mismo con un amigo, a quien también informó sobre su paradero. Finalmente, fue apresado por la Policía Bonaerense en un área descampada de la localidad.
Se supo además que, tras el acto violento, Navarro se infligió lesiones cortantes con un cuchillo en los brazos, el cuello y el abdomen, aunque estas no reviste gravedad. Fue trasladado al Hospital de Pinamar, donde permanece bajo custodia policial.
La investigación está a cargo del fiscal Juan Pablo Calderón, de la UFI N°4 de Pinamar, bajo la supervisión del Juzgado de Garantías N°6 de Villa Gesell. Navarro enfrenta cargos por homicidio doblemente agravado, vinculado a la relación de pareja y por ejercer violencia de género.
Según reportes, dos meses antes del asesinato, Novik Rojas había compartido un video en un grupo de Facebook relacionado con la búsqueda de empleo en Pinamar, en el cual expresaba las dificultades económicas que padecía desde su mudanza a Valeria del Mar en junio. En su mensaje, solicitaba ayuda para cubrir los gastos relacionados con su hogar y para mantener a sus dos hijos, de 18 y 12 años.
La mujer, que trabajaba como peluquera, manifestó en la grabación su frustración por la falta de seguridad laboral: «La realidad es que estoy desesperada, gente», indicó, agregando que se sentía sola y distante del lugar donde había crecido.
