La formación provenía de Río Turbio y estaba compuesta por una locomotora y 37 vagones al momento en que se descompuso la vía, lo que provocó el vuelco del vehículo y el descarrilamiento de los tres vagones. Tanto el conductor como otro trabajador que viajaban a bordo resultaron ilesos, según informó el gobierno provincial.
La principal pregunta que ronda este suceso son las causas que llevaron al descarrilamiento. Vidal destacó la necesidad de investigar una posible falla de la infraestructura, las condiciones climáticas y la posibilidad de una intervención intencional, sin excluir opción alguna hasta contar con un análisis técnico concreto.
“Una formación que transportaba cerca de 600 toneladas de carbón descarriló después de que, según el propio conductor, la vía se abriera en un tramo que había sido revisado pocos días atrás”, dijo el gobernador en declaraciones publicadas por la Secretaría de Estado de Comunicación Pública y Medios de Santa Cruz.
El incidente tuvo lugar en el kilómetro 181 del Ramal Ferro Industrial Río Turbio, que conecta la localidad minera con Punta Loyola. La empresa estatal Yacimientos Carboníferos Río Turbio estaba implementando una mejora en su capacidad de transporte ferroviario para cumplir con compromisos comerciales relacionados con la producción de carbón.
YCRT buscará que la Comisión Nacional de Regulación del Transporte realice un análisis en el sitio del accidente. Pablo Gordillo, interventor de la empresa, señaló que ya se establecieron comunicaciones con el organismo a través de Trenes Argentinos para que se investigue el estado de las vías.
Gordillo afirmó que el suceso resulta sorprendente ya que la zona había sido inspeccionada recientemente. “Habíamos hecho un repaso de la vía hace cuatro o cinco días y estaba todo en orden. Por eso nos sorprende lo que ocurrió”, comentó a una emisora local.
El personal de la empresa localizó una pieza de material ferroviario antiguo en la zona, la cual, según la hipótesis preliminar, pudo haber ocasionado el descarrilamiento. El hallazgo de este objeto generó sospechas sobre una posible acción intencional.
“Es algo que no debería estar nunca sobre la locomotora ni en la vía”, enfatizó Gordillo acerca del elemento encontrado. Agregó: “Alguien lo introdujo allí”.
También se identificaron marcas visibles en el tendido donde la locomotora impactó antes de volcarse. YCRT considera que estos signos deberán ser analizados para determinar si están relacionados con la causa del descarrilamiento.
La empresa anticipa que presentará una denuncia penal ante la Justicia Federal a través de su departamento de Asuntos Jurídicos. La investigación se centrará en establecer si la pieza hallada fue colocada deliberadamente en el camino, cómo llegó allí y si tuvo un impacto directo en la apertura de la vía.
El gobernador evitó confirmar la hipótesis de un posible sabotaje y pidió que el caso sea esclarecido siguiendo criterios técnicos. “Ninguna hipótesis puede ser desestimada hasta que se realice un peritaje serio e independiente”, resaltó.
Vidal subrayó que el accidente representa un riesgo para los trabajadores y se produjo en un momento crítico para la reactivación del traslado de mineral. “Con la seguridad de los trabajadores no se juega, y con el futuro productivo de Santa Cruz tampoco”, afirmó.
La locomotora transportaba carbón destinado a Punta Loyola, donde la producción puede continuar su ciclo comercial. La carga estaba distribuida en unos 37 vagones, según la información divulgada tras el accidente.
El descarrilamiento comprometió uno de los objetivos operativos de YCRT: aumentar la frecuencia de envíos de carbón para cumplir con contratos de venta. La empresa había planificado realizar una corrida ferroviaria cada dos días.
Gordillo admitió que el incidente generará retrasos en estos compromisos. “Lamentablemente, los cumplimientos de los contratos se seguirán demorando”, indicó el interventor.
Entre los acuerdos comerciales mencionados por la compañía se incluye un contrato para comercializar 200.000 toneladas de carbón. Antes de reiniciar las operaciones, YCRT necesita evaluar los daños en la locomotora y confirmar que el ramal sea seguro para operar.
El gobernador enfatizó que la necesidad de una investigación se vincula con la etapa de recuperación productiva de la empresa estatal. “Si alguien intenta obstaculizar la recuperación de YCRT, debe saber que Santa Cruz defenderá su carbón, sus trabajadores y su producción”, afirmó.
