La veterinaria Ana Lora señala que existen tres métodos prácticos para responder a esta inquietud. Además, esta preferencia puede ofrecer detalles sobre la personalidad del animal, su capacidad para enfrentar situaciones nuevas y ayudar a los veterinarios a evaluar aspectos de su desarrollo neurológico.
“Utilizá un juego interactivo donde puedas meter comida y mira con qué pata la quiere tocar”, sugirió la veterinaria.
Además, Lora indicó: “Si cuando se la pides, siempre te da la misma, significa que esa es su mano dominante”.
Otra prueba que propone es observar qué pata adelanta primero al iniciar un paseo. “Existe la creencia de que los perros diestros son más calmados y los zurdos, más reactivos y activos”, comentó la especialista. Para finalizar, mencionó: “Lo más curioso es que, aunque en los humanos hay más diestros que zurdos, en perros el porcentaje es 50% y 50%”.
Por otra parte, expertos en conducta animal sostienen que no es recomendable intentar modificar esta preferencia, ya que forma parte del desarrollo neurológico del animal. Los veterinarios aconsejan respetar esta inclinación natural y evitar forzar al perro a usar la otra pata durante juegos o ejercicios de entrenamiento.
