Esta situación ha vuelto a despertar debates en el mercado financiero. El jueves pasado, el saldo de los depósitos en dólares del Tesoro se encontraba en USD 3.157 millones, pero al siguiente día, tras la colocación del Bonar 2029 (AO29), subió a USD 3.605 millones. En un movimiento más significativo, el lunes, esta cifra ascendió a USD 4.387 millones, lo que representa un incremento diario de USD 946 millones, según los datos oficiales del BCRA.
El último informe de Outlier proporciona información relevante sobre esta operatoria. El balance diario del Banco Central mostró un aumento de aproximadamente USD 780 millones en los depósitos del Tesoro, llevándolos a USD 4.387 millones. Según Outlier, la falta de claridad en los movimientos dificulta descartar la posibilidad de una compra de divisas por parte del Tesoro, aunque tampoco se puede confirmar un desembolso de Organismos Internacionales de Inversión (OOII). Además, se destacó la coincidencia temporal con el vencimiento de intereses al FMI programado para el 1° de agosto, por USD 850 millones. La combinación de estos factores, según Outlier, ha incrementado la confusión sobre la procedencia y el destino de los fondos.
Fuentes del Ministerio de Economía, consultadas anteriormente, indicaron que una porción de este incremento se debe a un tema técnico y transitorio relacionado con los Bopreales, mientras que el resto se vincula con la colocación del AO29, aunque se abstuvieron de ofrecer mayores detalles. Cabe señalar que el repunte se registró el lunes, mientras que la llegada de dólares por AO29 fue el viernes anterior.
Sin embargo, también se observó una baja en los depósitos durante la semana pasada, en medio de sospechas de intervenciones para controlar el tipo de cambio, sobre las cuales no hubo respuesta ministerial. El martes de la semana pasada, el mercado sospechó que el Tesoro había vendido dólares para evitar que el tipo de cambio mayorista superara los $1.500. Entre el 28 y el 29 de julio, el balance diario del BCRA mostró una disminución de los depósitos en moneda extranjera del Tesoro, que pasaron de USD 3.330 millones a USD 3.185 millones, una variación de USD 145 millones, coincidiendo con el momento en que el dólar mayorista estuvo cerca de ese valor.
Se presume que el Tesoro habría utilizado parte de sus depósitos en dólares para contener el alza del tipo de cambio. Esta intervención habría ocurrido en simultáneo con un cambio en la estrategia del BCRA, que hasta ese lunes había acumulado 135 jornadas consecutivas de compra de reservas internacionales. El día siguiente a las declaraciones de la directora gerente del FMI, quien instó a Argentina a continuar con el ritmo de compra de reservas, la entidad monetaria interrumpió esa racha.
El seguimiento de los depósitos y las reservas ocupa el centro del debate sobre la viabilidad de la política cambiaria y la capacidad del gobierno para manejar las presiones, particularmente con las elecciones presidenciales de 2027 en el horizonte. El presidente Javier Milei ha afirmado que el país contará con un poder de fuego de hasta USD 70.000 millones.
En una entrevista reciente, Milei precisó que el acuerdo establecido con el Fondo Monetario Internacional (FMI) contemplaba la acumulación de reservas entre USD 7.000 millones y USD 10.000 millones; no obstante, el BCRA ya ha alcanzado casi USD 14.000 millones. También proyectó que, si se mantiene el ritmo de compras, el stock de reservas adquiridas podría llegar a USD 20.000 millones antes de fin de año. «Nosotros habremos acumulado USD 20.000 millones por si tenemos un evento complicado», agregó el presidente.
Milei destacó que se han cerrado todas las líneas de financiamiento para 2026-2027, lo que atenúa la presión sobre el mercado cambiario. «No solo que tenemos cerrado el financiamiento, nos hemos pertrechado con más de USD 20.000 millones», aseguró. Además, indicó que el paquete incluye un swap con Estados Unidos por USD 20.000 millones y confirmó negociaciones para extender el swap con China. «Cuando usted quiera darse cuenta, se va a encontrar que con una cosa y la otra, más lo que teníamos, tenemos USD 60.000-70.000 millones y además que ya cerramos el financiamiento», sintetizó.
Por su parte, los economistas de Outlier coincidieron en señalar la falta de transparencia en los movimientos de recursos, así como las dificultades para determinar el origen de los fondos. La evolución de los depósitos en dólares, el comportamiento de las reservas y el pago de intereses al FMI han acaparado la atención del mercado, especialmente debido a que en el plan financiero presentado por el ministro de Economía, se contemplan operaciones que deben registrarse en la cuenta del Tesoro.
