A pesar de que el presidente de la FIFA retiró el controvertido proyecto de venta de parte de los derechos comerciales de sus principales torneos y ofreció disculpas en una reunión de emergencia en Marruecos, desde Europa aseguraron que la desconfianza hacia Infantino persiste.
«Las condiciones no se han cumplido», declaró la UEFA en un comunicado enviado a Sky News, donde subrayó que sus asociaciones habían sido claras: primero debía eliminarse la propuesta de comercialización de las competiciones y, segundo, era necesario contar con garantías de que «intentos de desfigurar el juego de esta manera nunca volverán a ocurrir».
Sin embargo, la parte más contundente del comunicado se centró en la pérdida de confianza en el dirigente suizo. «La UEFA dejó absolutamente claro en su declaración del sábado que ha perdido la confianza en la presidencia de Gianni Infantino. Esa posición se mantiene», afirmó el organismo europeo.
Por su parte, la FIFA había intentado calmar la crisis con un comunicado posterior a la reunión de Rabat, señalando que el presidente contaba con el «pleno apoyo» de los miembros del Consejo y del Comité de Dirección.
No obstante, desde la UEFA cuestionaron este mensaje y enfatizaron que aquellos que respaldaron públicamente a Infantino forman parte de una estructura estrechamente vinculada al presidente.
«El anuncio de que algunas personas empleadas por el presidente de la FIFA (y cuyas carreras dependen de su favor) están de acuerdo con él no cambia la situación», replicó la UEFA.
Además, según la información de Sky News, varios dirigentes clave de la FIFA no asistieron a la reunión de Marruecos, incluidos Jill Ellis, jefa de fútbol, Arsène Wenger, responsable de desarrollo global, Sarai Bareman, máxima autoridad del fútbol femenino, y Kevin Lamour, director de operaciones.
La confrontación pone en riesgo la participación de selecciones europeas en futuros torneos de la FIFA. El primer evento afectado podría ser el Mundial Sub 20 femenino que se llevará a cabo el próximo mes en Polonia, con Inglaterra entre los equipos que están en la lista de participantes.
Esta disputa entre FIFA y UEFA amplía una crisis institucional que ya había generado grandes cuestionamientos hacia Infantino, quien, en los últimos días, también recibió críticas públicas de Luis Figo, una de las figuras del fútbol que lo había apoyado en su llegada a la presidencia del organismo en 2016.
El suizo ha logrado, por el momento, evitar un choque frontal por el proyecto económico, pero la división con Europa persiste y amenaza con convertirse en uno de los mayores desafíos políticos de su mandato.
