Pechito López es uno de los destacados pilotos argentinos en el ámbito internacional, acumulando cinco títulos mundiales: tres en el Campeonato Mundial de Autos de Turismos (WTCC) y dos en el Campeonato Mundial de Endurance (WEC), además de conquistar las 24 Horas de Le Mans en 2021. La trayectoria del piloto de Río Tercero se entrelaza con la de Colapinto, ya que ambos han estado bajo la dirección de Flavio Briatore. López trabajó como probador para el equipo Renault en los años de su dominio en la F1 y formó parte del proceso que llevó a Fernando Alonso a conquistar los títulos de 2005 y 2006, bajo la conducción de Briatore. Dos décadas después, Colapinto se une a Alpine de la mano del mismo empresario italiano, comenzando su primera temporada completa en la categoría.
La amistad entre los pilotos tiene antecedentes más profundos, dado que Pechito también se trasladó a Europa a los 14 años para competir en karting. Tras su regreso a Argentina en 2007, se convirtió en un ícono para los jóvenes al ganar en TC 2000 (2008, 2009 y 2012) y en Top Race (2009). Franco ha admirado a López desde aquellos inicios en el karting, y en Europa ambos comenzaron a establecer un contacto más cercano.
El primer encuentro significativo ocurrió durante las 24 Horas de Le Mans en 2021, donde Colapinto contaba con apenas 18 años y López asumió el rol de consejero. Tras un abandono en la carrera, Pechito estuvo a su lado brindándole apoyo. Este intercambio constante ha sido notorio, incluso después del 13.º puesto obtenido por Colapinto en su segunda carrera de la Fórmula 2 en Mónaco, donde López lo acompañó en momentos difíciles tras un desgaste excesivo de los neumáticos. En esa ocasión, el piloto recordó que “Franco estaba un poco bajoneado. Carreras malas hay muchas y hay que tomarlas como aprendizaje. Cuando se gana no se aprende mucho. Él sabe que tiene mi teléfono por si necesita algo para aportar desde mi experiencia”.
El año pasado, durante las 6 Horas de San Pablo del WEC, López conversó sobre el inicio de la carrera de Colapinto en Alpine, en un período complicado debido a la competencia con un auto menos competitivo en la F1. “No es fácil, Franco está en la F1 donde hay muchas presiones. Y la tiene que tratar de llevar lo mejor posible, pero nunca dejar de disfrutar el momento, porque es un lugar privilegiado”.
En una entrevista, López comentó que su relación con Franco se ha fortalecido en este 2026, sobre todo a principios de año, cuando Colapinto aún enfrentaba incertidumbres sobre su futuro en la Fórmula 1. López narró cómo se conocieron de manera casual: “Se mudó a Mónaco y justo se dio la casualidad de que un día en el gimnasio se cruzó con mi mujer. Lo vimos un poco solo, recién llegado”.
López se propuso ofrecer su respaldo al piloto de Alpine en aquel instante de su carrera, donde la falta de certezas pesaba. “No soy una persona a la que le guste interferir o buscar algo detrás, entonces traté de darle un poco de apoyo en el sentido que supiera que tenía unos amigos con los que podía contar si se sentía solo”, explicó. Esta propuesta incluía compartir actividades diarias: “Si quería andar en bici, podía andar conmigo, si quería entrenar, creo que él se sintió cómodo con nosotros. Compartimos un par de fines de semana en nuestra casa, salimos a andar en bici y formamos un poco una relación, lo pude conocer un poco más”.
En el presente año, ambos continúan disfrutando de encuentros y paseos en bicicleta, una actividad que emplean tanto para divertirse como para entrenar en meses sin competencias. Franco describió su aprecio hacia Pechito en una entrevista: “Lo amo a Pechito. En Mónaco es, al final, la única persona que tengo y siempre me cuidó mucho desde que llegué. Es de las personas que admiro mucho como deportista, como persona. Lo admiro por cómo, a pesar de haber llegado y haber ganado mucho, sigue con una motivación muy grande para seguir corriendo, seguir ganando, seguir invirtiendo”.
Por su parte, López evaluó la actual situación de Colapinto: “Cuando uno es joven y está en un lugar en el que uno tiene que demostrar, como es la Fórmula 1, que es lo más lindo que le puede pasar a uno como piloto, pero es un lugar difícil. Hay muchas presiones, muy pocas butacas disponibles y muchísimos pilotos trabajando cada segundo para poder ocupar un lugar de alguien que está”.
El piloto insistió en la necesidad de mantener la perspectiva ante resultados negativos: “Hay que aprender, seguir, mirar para adelante y no quedarse en ese momento. Es juntar fuerzas e ir con todo a lo que viene”.
Sobre el impacto de la llegada de Colapinto al automovilismo, López comentó: “Lo de Franco es un boom para todos, lo que generó en Argentina y el movimiento detrás de eso es impresionante. Lo que ha hecho él en la categoría ha generado mucho y lo ayudó mucho para seguir. A mí, como piloto y como persona, me pone muy contento que tengamos un representante así en la Fórmula 1, siempre hago fuerza para que las cosas le salgan de la mejor manera”.
Actualmente, López compite en la clase LM GT3 del WEC con un Lexus RC F GT3 del equipo Akkodis ASP Team, ocupando el puesto 12.º en el campeonato junto a sus compañeros. Su próxima competencia será el 27 de septiembre en las 6 Horas de Fuji, en Japón. Por su parte, Colapinto ha tenido unas actuaciones notables en la F1, culminando recientemente un fin de semana destacado tras clasificar noveno y finalizar séptimo en el nuevo y complejo circuito de Madring, que albergó el Gran Premio de España. Hasta ahora, el argentino ha sumado puntos en ocho de las catorce pruebas disputadas. La siguiente carrera se llevará a cabo el 27 de septiembre con el Gran Premio de Azerbaiyán.
José María López ha destacado en su carrera deportiva, a pesar de las dificultades económicas que enfrento en sus inicios debido a la crisis de 2001 en Argentina. Su talento lo habría llevado a brillar en la Fórmula 1, algo que hoy Colapinto representa, al volver a posicionar al país en el ámbito del automovilismo. La amistad entre ambos pilotos va más allá de las pistas y sigue creciendo.
