Este dato proviene del informe Relaciones y Masculinidades 2026, elaborado por Reyes Filadoro y Enter Comunicación a partir de una encuesta nacional realizada a jóvenes entre 18 y 35 años, así como grupos focales y un análisis de interacciones en redes sociales.
La investigación indica que las normas para establecer un vínculo han evolucionado, lo que genera en algunos hombres incertidumbres sobre la forma apropiada de acercarse a una mujer sin sobrepasar límites.
El informe destaca que las modernas dinámicas de seducción pueden percibirse como un entorno de presión. En los grupos focales, se mencionan temores relacionados con el rechazo, la posibilidad de incomodar a la otra persona o la interpretación errónea de una actitud respecto a la intención original.
Este miedo puede llevar a algunos hombres a replegarse y evitar el acercamiento.
Además, este fenómeno está vinculado a una sensación general de incertidumbre. Según el mismo estudio, el 68% de los hombres se siente confundido acerca de las expectativas que existen en la actualidad sobre su comportamiento.
La investigación sugiere que los modelos de masculinidad tradicionales coexisten con nuevas exigencias respecto a las relaciones, el consentimiento y las interacciones.
El papel de la comunicación actual también se presenta como un factor relevante. Un 57% de los jóvenes consultados opina que las redes sociales han complicado la interacción entre hombres y mujeres.
El informe señala que el 77% de los encuestados considera que las relaciones de pareja hoy en día son más breves y descartables que en generaciones pasadas.
En este contexto, las aplicaciones de citas y las redes han transformado notablemente las maneras tradicionales de conocer personas. Sin embargo, el estudio indica que la dificultad no radica tanto en no saber dónde encontrar pareja.
Entre los hombres solteros, el 50% admite que es complicado o muy complicado encontrar pareja, aunque solo el 5% afirma que no puede conseguirla por no tener claro dónde o cómo buscarla.
Los resultados revelan una tensión entre viejos mandatos y nuevas formas de relacionarse. Por un lado, aún perduran expectativas tradicionales sobre los hombres; el 41% considera que deberían ser fuertes y no mostrar vulnerabilidad, mientras que un 34% sostiene que un hombre debería ser capaz de resolver sus problemas sin solicitar ayuda.
Por otro lado, el acercamiento romántico se encuentra influenciado por el temor a errar, ser rechazado o incomodar a la otra persona.
Así, el estudio presenta un panorama en el que los hombres no solo deben aprender nuevas formas de interactuar, sino también adaptarse a las cambiantes reglas de los vínculos en los últimos años.
El resultado es una generación que, según la investigación, conserva muchas de las expectativas tradicionales en torno a la masculinidad, al tiempo que intenta adaptarse a las nuevas formas de conocer, seducir y construir relaciones.
