La denuncia se originó cuando la madre de una jugadora de 16 años, perteneciente a un club de la ciudad salteña, se percató de que el entrenador estaba enviando mensajes a su hija a través de WhatsApp, describiendo el contenido y la forma de la comunicación como «inapropiados».
Paralelamente, la madre de otra jugadora de 15 años también formalizó una queja contra el mismo entrenador. Ella señaló que este mantenía conversaciones con su hija que evidenciaban «intenciones que excedían el vínculo deportivo e incluso la habría invitado a salir».
En el proceso de investigación, la Unidad Fiscal llevó a cabo un análisis de la evidencia informática y tomó declaraciones de ambas adolescentes mediante circuito cerrado de televisión.
Con la información recabada, la UFICON ha requerido recientemente que la causa avance a juicio y solicitó también que se implementen medidas de restricción de acercamiento del acusado hacia las víctimas.
La acusación se basa en una presunta infracción al artículo 115 de la Ley 7135/01, que castiga con arresto o multa a aquellos que realicen conductas o acciones físicas o verbales de connotación sexual que afecten la dignidad, libertad o integridad de una persona en espacios públicos o privados de acceso público, siempre que no constituyan un delito.
