“Soy escéptico a cualquier tipo de acuerdo, porque falta un montón, y más después de toda la experiencia que hemos tenido con esta gente”. Con esta afirmación, Martín Goerling, presidente del bloque PRO en el Senado, expresó las inquietudes de un sector de su partido en relación a la imagen difundida recientemente que muestra un reencuentro formal con La Libertad Avanza (LLA), encabezado por el jefe de Gabinete, Diego Santilli, y los hermanos Martín y “Lule” Menem, junto a los diputados Cristian Ritondo y Fernando De Andreis. En una conversación, el senador misionero defendió la importancia de las PASO como herramienta electoral, argumentando que el PRO debería ser precursor de “una alternativa que no sea ni kirchnerismo ni Milei”. Al mismo tiempo, hizo hincapié en la grave situación económica que atraviesa el país, especialmente en el interior. “Con respecto a las PASO, planteamos su mantenimiento durante las discusiones en la mesa ejecutiva del partido, que incluye a figuras como Mauricio Macri y Jorge Macri. En esa oportunidad se decidió que era lo mejor mantenerlas en lugar de eliminarlas. Sin embargo, se discutirá y modificará la ley según aspectos a mejorar”, explicó Goerling. El legislador reafirmó su postura individual de “mantener las PASO”, enfatizando que esta herramienta ha sido útil y no debe cambiarse según las conveniencias del oficialismo de turno. “La certeza en el sistema electoral es crucial. Si se opta por cambios, es necesaria una discusión amplia donde intervengan todas las fuerzas políticas”, agregó. Sobre el reencuentro con LLA, lo catalogó como “una reunión más”, destacando que, aunque la solicitó Karina Milei, no se traduce necesariamente en un acuerdo electoral concreto. “Creo que esa discusión se debe dar el año que viene o a fin de año, dependiendo del modelo que el Gobierno mantenga en relación a las PASO”, indicó. Goerling advirtió sobre la historia de desconfianza entre el PRO y LLA, recordando que en la gestión de Javier Milei, el oficialismo intentó atraer a dirigentes del PRO de forma individual, sin negociar como bloque. “Siempre hemos estado dispuestos a alcanzar un gran acuerdo, pero a condición de que respeten nuestra identidad como partido”, sostuvo. Al ser cuestionado sobre un posible cambio de actitud del Gobierno, manifestó que “no hay un espíritu renovado” desde la Casa Rosada y propuso la creación de una tercera vía. “Es necesario construir un frente que no represente ni al kirchnerismo ni a Milei, y creo que el PRO debería liderar esa iniciativa”, opinó. Además, advirtió sobre los peligros de una polarización excesiva que podría dejar un vacío en el medio. En cuanto al posible lanzamiento de Hernán Lacunza como candidato del PRO para el próximo año, subrayó que cualquier negociación con el Gobierno debe realizarse “desde una fortaleza y no desde la debilidad”. “Hernán expresó su intención de asumir el desafío, y es positivo que haya aspirantes”, apuntó. Goerling también criticó el plan económico del Gobierno, señalando que la situación en su provincia es alarmante: “La economía diaria está muy mal, el consumo está muy mal, se están cerrando fábricas y negocios”. Además, cuestionó la discrepancia entre los indicadores macroeconómicos y la realidad cotidiana. “Realmente está complicada la calle”, resumió. El senador explicó que Misiones enfrenta un problema que el Gobierno no aborda adecuadamente, como la falta de una red de gas natural y la dependencia total de la electricidad. La desregulación de la tarifa spot, según Goerling, “está perjudicando a las industrias” sin alternativas de reconversión. “El Gobierno tendrá que escuchar si desea seguir en el poder, o su panorama se complicará”, agregó. En el ámbito legislativo, el Senado se encuentra debatiendo diversos proyectos impulsados por el oficialismo, como Sociedades y Súper RIGI. Goerling destacó que LLA enfrenta una restricción aritmética que condiciona su estrategia parlamentaria, ya que cuenta con solo 21 senadores propios y necesita 37 para abrir una sesión. “No tienen mayoría en ninguna comisión para obtener dictámen, lo que implica que todos los proyectos deberán ser negociados y consensuados”, afirmó. También recordó el debate por la Ley de Tierras como un ejemplo de lo que ocurre cuando se presentan proyectos sin suficiente consenso.
