El especialista subraya que el entorno de descanso debe ser un lugar de total tranquilidad: “Es fundamental tener una habitación clara, una habitación ordenada, los placares cerrados, aunque parezca loco”, indicó. También recomendó evitar la presencia de plantas en la habitación para no distraerse. Además, destacó la relevancia de controlar la temperatura ambiental, ya que un exceso de calor puede provocar sudoración y entorpecer el sueño. La oscuridad absoluta y el silencio también son indispensables. En este sentido, aconsejó prescindir del uso de pantallas: “Sin televisor, sin el celular, que es muy difícil porque tenemos el reloj, es muy complejo. Pero si vos no dormís correctamente, todas estas técnicas te van a ayudar”.
Finalmente, sugirió un uso estratégico de las almohadas, señalando que “la posición de la almohada es muy importante”, y que debe estar “encajada en el hombro” para que la cabeza no quede suspendida. “Si pones una almohada entre las piernas, también mejora la posición de la cadera”, añadió, destacando que es preferible dormir boca arriba con una almohada baja, especialmente para los adultos mayores.
En cuanto a las posturas, el médico insistió en la biomecánica corporal durante el sueño, recomendando evitar la posición boca abajo, ya que esta puede provocar “un dolor de espalda lumbar enorme”. Por el contrario, sugirió optimizar la alineación del cuerpo, afirmando que “dormir de costado, la mejor posición es de costado, del lado izquierdo”. Detalló que esta posición tiene varias ventajas: previene los ronquidos, ya que “si roncas, nunca te pongas boca arriba; ponete de costado, porque la lengua, cuando te ponés boca arriba, cae, se aplasta y impide el paso del aire”. Además, al estar de lado izquierdo, el esófago se mantiene en una ubicación que evita el reflujo gástrico. “El tubito que te lleva la comida al estómago queda por arriba, que es el esófago del estómago. Entonces no hay reflujo hacia arriba”, concluyó el especialista.
