Estos números provienen del último análisis de la Asociación de Fábricas Argentinas de Componentes (AFAC), que indica que todas las áreas vinculadas al sector experimentaron una reducción en su actividad durante los primeros seis meses de 2023.
En este contexto, las ventas de combustible disminuyeron un 0,7%, mientras que las exportaciones de autopartes se redujeron en un 7,2%. La producción de vehículos, en un porcentaje aún más alto, sufrió un desplome del 18,3% interanual.
Pese a ello, al comparar junio con mayo, se constató un incremento del 5,7% en la actividad, impulsado principalmente por un notable aumento del 12,7% en la exportación de autopartes.
Por otro lado, la producción de vehículos no mostró mejoras, cayendo un 1,9% en comparación con mayo, y las ventas de combustibles también se vieron afectadas, con una contracción del 5,8%.
Los datos son coherentes con las cifras divulgadas por la Asociación de Fábricas de Automotores (ADEFA), que también reportó un colapso del 18,3% en la producción durante el semestre.
Esta situación se produce en un marco de fuerte competencia por parte de vehículos chinos en la región, lo que impacta tanto en la producción destinada al mercado interno como a la exportación.
Además, algunas terminales automotrices han optado por detener la producción de vehículos livianos para enfocarse en las pick-ups, generando un aumento en los números negativos hasta que esta transición se consolide.
Las ventas a concesionarios también registraron caídas anuales significativas, de un 26,3% en junio y de un 23,7% en el semestre. No obstante, las ventas de autos de origen chino se dispararon un impresionante 1533,2% en los primeros seis meses del año.
Ante este panorama, las marcas han optado por reforzar sus estrategias comerciales, implementando planes de financiación atractivos, manteniendo la estabilidad de precios y ofreciendo bonificaciones específicas.
