La Cámara alta tiene asignados cuatro asientos: dos corresponden al bloque con mayor cantidad de bancas (primera minoría), uno al segundo y el último al tercero. Actualmente, el peronismo ocupa dos asientos, mientras que LLA cuenta con uno y la UCR mantiene el suyo. Esta configuración responde a la composición del Congreso hace cuatro años.
Sin embargo, tras las elecciones del año pasado, el panorama ha cambiado considerablemente. Ambos bloques suman un total de 21 senadores, mientras que la UCR mantiene 10 y conservaría su representación en el Consejo de la Magistratura.
El bloque peronista, en alianza con senadores de dos bloques aliados, alcanza a 25 integrantes en un interbloque, pero enfrenta un inconveniente: la ley que regula la selección de consejeros no considera los interbloques, sino que se basa en bloques individuales.
Si se llegara a un empate, será el recinto el encargado de definir quién se queda con los dos asientos disponibles en el Consejo de la Magistratura. «Podríamos proponer que se decida con base en los resultados de la última elección y que se vote si el pleno acepta la idea», expone un integrante del bloque oficialista liderado por Patricia Bullrich. La Libertad Avanza, que se impuso hace un año en las elecciones, deberá ver si el resto de los senadores acepta esta propuesta.
Por si acaso, tanto el oficialismo como el peronismo han comenzado a delinear otras estrategias para incrementar el tamaño de sus bloques y así convertirse en la primera minoría, lo que implicaría abrir el libro de pases en el Senado.
Desde el peronismo aseguran que aún no han iniciado las conversaciones con sus potenciales aliados, aunque no es difícil suponer que intentarán sumar al senador riojano Fernando Rejal, quien forma parte del bloque Justicia Social Federal junto a Fernando Salino. Rejal está alineado con el gobernador de La Rioja, Ricardo Quintela.
La inclusión de Salino podría resultar más compleja, dado que el senador tiene vínculos con Alberto Rodríguez Saá, quien mantiene una postura distanciada respecto al PJ Nacional.
Otra posibilidad es la integración de los santiagueños Gerardo Zamora y Elia del Carmen Moreno, del bloque Frente Cívico por Santiago, quienes ya se encuentran en el interbloque con el peronismo. Zamora, exgobernador, participó recientemente de una reunión con importantes figuras del peronismo, entre ellos Sergio Massa y Máximo Kirchner.
Sin embargo, Zamora podría pedir un puesto en el Consejo a cambio de su colaboración, lo que deja al peronismo ante un potencial obstáculo en su camino hacia convertirse en la primera minoría, ya que los libertarios podrían consolidarse aún más.
Una estrategia evidente para LLA sería unir fuerzas con los tres senadores del PRO, especialmente considerando que ambos sectores proyectan una alianza para las elecciones de 2027. Si esto se concreta, el oficialismo podría aumentar su representación a 24 miembros.
De manera similar a la situación con Zamora, si los senadores del PRO se suman al bloque de Bullrich, es probable que Mauricio Macri exija un asiento en la Magistratura a cambio.
Otra opción para el oficialismo sería la salida de la senadora radical Silvana Schneider hacia LLA, quien responde al gobernador de Chaco, Leandro Zdero, que actúa en alianza con los libertarios.
En el entorno del peronismo, se sugieren otros posibles movimientos por parte del oficialismo, entre ellos la posible integración de Carlos Camau Espínola, senador correntino cuyo voto suele alinearse con los intereses de la Casa Rosada. «A Camau se le vence el mandato en el Senado el año que viene», advierten en el PJ, mientras que LLA no descarta la posibilidad de su incorporación.
Además, se recuerda que en caso de empate, el desempate recaerá en el puntano Bartolomé Abdala, presidente provisional del Senado, quien es cercano al kirchnerismo. Esto sugiere que LLA intentará definir los nombres de los consejeros durante una sesión en la que no esté presente la vice, Victoria Villarruel, lo que podría coincidir con un viaje de Javier Milei.
El 18 de noviembre vencerán los mandatos de los actuales miembros del Consejo de la Magistratura. De sus 20 integrantes, solo el presidente de la Corte, Horacio Rosatti, el representante del Poder Ejecutivo, Santiago Viola, y Diego Molea, que ya tiene asegurada su representación académica, continuarán.
Los restantes 17 miembros, que representan a los estamentos de jueces, abogados, académicos y al Congreso, deberán ser electos y designados en las próximas semanas, con el Congreso eligiendo a cuatro representantes al igual que la Cámara de Senadores. Con la nueva configuración en el Consejo de la Magistratura, Cristina Kirchner perdería aún más poder.
