Según datos proporcionados por el Ministerio de Economía, las propuestas presentadas provienen de Rowing S.A. junto con el Consorcio Rowing, Arcos, Transclor y PHX, así como del Consorcio Roggio Roas S.A.U. y otros. Ahora, las ofertas técnicas serán sometidas a evaluación como parte del proceso previo a la selección del futuro operador privado de la compañía.
El ministro de Economía, Luis Caputo, destacó que el adjudicatario deberá comprometerse a realizar inversiones que superen los 2.000 millones de dólares en los primeros cinco años. El objetivo es potenciar la infraestructura y mejorar la calidad del servicio de agua potable y saneamiento.
El plan incluye un Plan de Acción para el período 2027-2031 que será de cumplimiento obligatorio, con inversiones previstas de 2,89 billones de pesos, a valor de diciembre de 2025 y sin incluir IVA. Asimismo, establece que en los primeros cinco años, las tarifas deben mantenerse constantes en términos reales con respecto al momento de la presentación.
El contrato también contempla metas de expansión de cobertura; para 2031, AySA deberá alcanzar un 75,3 por ciento de cobertura de agua potable y un 63,9 por ciento en cloacas. Al finalizar los 30 años de la concesión inicial, estos porcentajes deberán ascender, al menos, a 90 y 75, respectivamente.
Además, la privatización llevará consigo una reestructura de la carga tributaria de la empresa. De acuerdo con estimaciones oficiales, durante el primer ciclo tarifario, la nueva AySA, ya privatizada, deberá abonar aproximadamente 400 millones de dólares en concepto de IVA y otros 350 millones en Ingresos Brutos.
