Consultado anoche por diversos medios sobre las características del proyecto, Quirno prefería no revelar los montos específicos, los cuales se anunciarán más adelante, pero brindó algunos detalles sobre el mecanismo de financiamiento. Este plan está destinado a “profundizar la relación estratégica en cuanto a proyectos de infraestructura y de energía” en la Argentina, afirmó el canciller.
Como referente del acuerdo, se ha destacado el proyecto de gas natural licuado (GNL) que lidera YPF. Se espera que este proyecto obtenga un crédito que fue negociado recientemente en Washington, y que busca alcanzar un financiamiento de alrededor de US$6000 millones, en parte proporcionado por el EXIM Bank, la agencia oficial de crédito a la exportación del gobierno estadounidense.
Quirno confirmó la asistencia de la directora comercial de EXIM Bank, Sarah Whitten, al evento en el consulado. Esta agencia brinda financiamiento a empresas americanas y, como explicó, “generalmente, este tipo de bancos también proveen cobertura de riesgos a las empresas para que puedan acceder a ese financiamiento”.
“Este acuerdo se inscribe en el marco de proyectos de infraestructura que buscan potenciar la relación entre Estados Unidos y Argentina”, señaló Quirno. Actualmente, la Casa Rosada encuentra en la administración de Trump un aliado estratégico, mientras que el líder republicano ve en el presidente Javier Milei a uno de sus principales socios en la región.
El esquema de financiamiento no consistiría en un solo préstamo, ni en un desembolso inmediato, y también se espera que incremente la oferta de divisas en un año electoral. Se contempla una variedad de instrumentos financieros que serán provistos por organismos estadounidenses, principalmente el EXIM Bank.
“En cierto aspecto, el EXIM Bank está apoyando a una empresa privada. Se está gestionando financiamiento para un proyecto de infraestructura y energía de gran importancia para la Argentina”, declaró Quirno cuando fue consultado sobre la inclusión de capital privado en el proyecto.
Además, mencionó que “hay bancos estadounidenses involucrados en el proyecto”, aunque aclaró que “esto no forma parte del anuncio” de esta noche.
Según anticipó, podrían incluirse créditos, garantías y seguros para proteger proyectos que sean considerados estratégicos por Estados Unidos, facilitando, a partir de este respaldo oficial, la participación de bancos e inversores privados.
En el evento que tendrá lugar esta noche, programado para las 19 (hora local, 20 en Argentina), también estará presente la directora de políticas de la Corporación Financiera Internacional para el Desarrollo (DFC, por sus siglas en inglés), Caroline Vik, que también juega un papel importante en esta iniciativa. La DFC actúa como el brazo financiero internacional de Estados Unidos, y se considera fundamental para respaldar iniciativas relacionadas con minerales críticos y fortalecer cadenas de abastecimiento que son de interés para Washington.
El suministro de energía es un tema clave de la agenda de la Casa Blanca, especialmente en medio de los desafíos de abastecimiento de gas y petróleo y el aumento de los precios de energía que han surgido a raíz del conflicto en Medio Oriente.
El proyecto emblemático de las nuevas herramientas que se anunciarán este miércoles es Argentina LNG, una gran iniciativa de YPF en colaboración con la empresa italiana Eni y XRG, el brazo internacional de inversiones energéticas de la compañía emiratí Adnoc.
El presidente y CEO de YPF, Horacio Marín, estará presente en el anuncio, junto con el subsecretario adjunto de Estado para Asuntos del Hemisferio Occidental, Juan Pablo Segura, quien es hijo de argentinos, además de los embajadores Alec Oxenford y Peter Lamelas.
Desde el Gobierno y desde YPF se espera que el EXIM Bank pueda integrarse a la estructura financiera de este proyecto, aunque se desconoce aún el monto y las condiciones de su participación, que continúa siendo objeto de negociación.
El plan también prevé el transporte de gas desde Vaca Muerta, en Neuquén, hasta la costa de Río Negro, donde este será procesado y convertido en GNL para su posterior exportación. Las dos primeras unidades flotantes del proyecto tendrán una capacidad conjunta de 12 millones de toneladas anuales, lo que podría generar ventas internacionales cercanas a los US$10.000 millones por año durante un periodo de dos décadas.
Por otro lado, al ser consultado acerca de si la iniciativa también busca facilitar el comercio de minerales críticos, el canciller argentino afirmó que “esto, de algún modo, efectiviza el interés de las empresas estadounidenses de participar en un proyecto”.
El 4 de febrero pasado, durante la cumbre global sobre minerales críticos convocada por el gobierno de Trump en Washington, donde estuvo presente Quirno, Argentina y Estados Unidos reafirmaron su alianza estratégica mediante la firma de un “instrumento marco para el fortalecimiento del suministro en minería y procesamiento” de estos materiales, los cuales son cruciales para diversos sectores estratégicos.
Antes de la firma del pacto, el secretario de Estado, Marco Rubio, había comentado que la “Argentina desempeñará un rol clave para el mundo” en el mercado de minerales críticos, dado que posee amplias reservas.
En línea con esto, el presidente Trump, en un mensaje dirigido a los líderes de 14 países aliados reunidos en el Escudo de las Américas, entre los cuales se encontraba Milei, instó a “ayudar a proteger la inmensa riqueza natural” de América Latina.
“Ustedes poseen una riqueza natural enorme, probablemente la mayor del mundo, y no deben permitir que potencias extranjeras hostiles se apoderen de ella. No podemos permitir que eso suceda”, enfatizó el presidente norteamericano.
“Los recursos de América deben pertenecer siempre a los pueblos del continente. Estados Unidos está deseoso de colaborar con ustedes para lograr este objetivo y fortalecer a nuestras naciones”, agregó Trump.
Además, en junio del año pasado, Argentina se unió a la iniciativa Pax Silica, lanzada en diciembre por Estados Unidos, que busca asegurar, en asociación con aliados estratégicos, las cadenas de suministro de Inteligencia Artificial, ante la creciente influencia de China.
En ese entonces, Quirno destacó que la iniciativa permitiría a la Argentina “participar en esfuerzos conjuntos para concretar inversiones, construir infraestructura y generar incentivos en todos los niveles de la cadena de suministro global de IA.”
