Presentación de Argentina LNG: el ambicioso megaproyecto de exportación de gas respaldado por financiamiento estadounidense

El proyecto más ambicioso en la historia de YPF ya cuenta con compradores y financiación, además del apoyo de Estados Unidos. Argentina LNG, la mega iniciativa de exportación de gas natural licuado (GNL) liderada por YPF en colaboración con la italiana Eni y la emiratí XRG, alcanzó un acuerdo bilateral con Estados Unidos que permitirá un financiamiento de USD 6.000 millones para el desarrollo del proyecto.

Este respaldo proviene del Banco de Exportaciones e Importaciones de Estados Unidos (Exim Bank) y de inversores privados, y fue formalizado en el Consulado argentino en Nueva York por el canciller Pablo Quirno y el subsecretario de Estado Chris Landau.

El acuerdo no se basa únicamente en el potencial exportador de Argentina, ya que existe un contexto estratégico más amplio. Las interrupciones en el golfo Pérsico y el estrecho de Ormuz—resultado de acciones de la Guardia Revolucionaria de Irán y de los hutíes de Yemen—redujeron las exportaciones de Qatar y los Emiratos Árabes Unidos en 35.000 millones de metros cúbicos entre marzo y junio de este año en comparación con el mismo período del año anterior, según información de la Agencia Internacional de Energía (AIE). En este marco, Estados Unidos busca diversificar sus cadenas de suministro energético y fortalecer asociaciones en la región.

El acuerdo se firmó un día después de que el presidente Javier Milei y su colega estadounidense Donald Trump participaran juntos en una sesión del Escudo de las Américas durante la cumbre de las Naciones Unidas, donde Trump instó a los países latinoamericanos a “asegurar la vasta riqueza natural” de sus territorios y a no permitir que “potencias externas hostiles” la controlen. Milei, por su parte, reafirmó la alineación de Argentina con esta agenda.

Argentina LNG se destaca por ser, en términos cuantitativos, el mayor proyecto privado anunciado en el país. La inversión total alcanzará los USD 51.000 millones, distribuidos a lo largo de las fases upstream, midstream y downstream, con un 70% del financiamiento proveniente de créditos internacionales y el restante 30% aportado por los socios. La atención inmediata se centra en la primera etapa, valorada en USD 15.500 millones, con JP Morgan encargándose del diseño financiero y el banco Santander entre los participantes. En las rondas iniciales, 47 bancos presentaron propuestas, y la oferta total superó 2,4 veces el monto requerido, según expresó Horacio Marín, presidente y CEO de la petrolera mayoritariamente estatal.

La infraestructura planificada es de una envergadura sin precedentes para la industria energética argentina. El proyecto incluye la instalación de dos barcos fábrica licuefactores—denominados unidades FLNG—frente al Golfo San Matías, en Río Negro, con una capacidad mínima de producción de 12 millones de toneladas anuales de GNL, extensible hasta 18 millones. Para transportar el gas, se construirá un gasoducto de 527 kilómetros que conectará Neuquén, con un diámetro de 48 pulgadas—una especificación actualmente inexistente en el país—, junto con un poliducto para los líquidos asociados y una planta de tratamiento comparable con la refinería más grande de Argentina, ubicada en La Plata.

El gas provendrá de Vaca Muerta, la formación de shale que posiciona a Argentina como el segundo mayor yacimiento de gas no convencional del mundo. Los bloques de perforación ya están distribuidos: YPF posee el 36% del upstream, mientras que Eni y XRG controlan el 32% cada uno, en áreas gestionadas por UPCO ARLNG I S.A.U., la compañía creada para el proyecto.

Durante la fase de construcción, que se proyecta entre 2026 y 2030, Argentina LNG generará aproximadamente 20.000 empleos anuales, alcanzando picos de hasta 40.000 trabajadores en los momentos de mayor actividad. En la etapa de operación, el proyecto mantendrá alrededor de 8.000 puestos de trabajo directos e indirectos, además de una contratación estimada en USD 15.000 millones en bienes y servicios a proveedores locales.

Las metas a largo plazo de YPF son audaces: el proyecto generará exportaciones de USD 10.000 millones anuales a partir de 2031, lo que representará un tercio de los USD 30.000 millones que la empresa proyecta para ese año, con contratos de largo plazo enfocados principalmente en Europa y Asia.

El progreso en la financiación ocurre en paralelo con un avance comercial significativo: Horacio Marín confirmó en la feria Gastech 2026—realizada la semana pasada en Bangkok—que la compañía está a punto de formalizar entre dos y tres contratos para la venta de GNL de entre 0,5 y 1,5 millones de toneladas anuales con compradores internacionales. Fuentes cercanas a las negociaciones señalaron que ya se ha cerrado más de un acuerdo, superando lo que se conocía públicamente.

Es relevante mencionar que Eni y XRG, además de ser socios con participaciones accionarias de alrededor del 32% cada uno, también actuarán como offtakers, es decir, adquirirán una parte de la producción futura. Esto implica que una porción del GNL ya tiene un destino asegurado antes incluso de formalizar contratos con terceros. Los acuerdos que se están negocia ahora corresponden al volumen disponible para el mercado abierto.

La decisión final de inversión está prevista para noviembre. En el mismo periodo, se anticipa la adjudicación de la licitación para la adquisición de tubos necesarios para dos gasoductos de 48 pulgadas y un poliducto de 24 pulgadas, evaluación que asciende a aproximadamente USD 2.000 millones.

A pesar de estos avances, el proyecto aún necesita la aprobación del Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones (RIGI). Argentina LNG presentó su solicitud a mediados de agosto, convirtiéndose en el mayor proyecto inscrito hasta la fecha en este programa, aunque su aprobación oficial todavía está pendiente. Marín ha sido claro en reiteradas ocasiones: “Sin RIGI hoy no hay LNG.”

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