Este dato refleja una pérdida de impulso que se ha venido observando desde el tercer trimestre del año anterior. En el acumulado del primer semestre, la economía de la Ciudad registró un incremento interanual del 0,6 por ciento, con notables variaciones entre distintos sectores.
La intermediación financiera se destacó nuevamente como la actividad de mayor dinamismo, mostrando un aumento del 7,7 por ciento interanual y contribuyendo con 1,01 puntos porcentuales al PGB. Este crecimiento fue impulsado por los fondos comunes de inversión, las sociedades de bolsa, así como las entidades bancarias y no bancarias.
Por otro lado, el sector de transporte, almacenamiento y comunicaciones también reportó un incremento del 0,9 por ciento, mientras que el rubro de hoteles y restaurantes creció un 0,8 por ciento. La construcción, en cambio, registró una leve subida del 0,3 por ciento.
Sin embargo, varios sectores relacionados con el mercado interno se ubicaron en terreno negativo. El comercio experimentó una caída del 2,2 por ciento interanual, restando 0,32 puntos al producto de la ciudad, un retroceso atribuido a menores ventas mayoristas y a la actividad vinculada con vehículos y motocicletas.
La industria manufacturera sufrió una disminución del 1,8 por ciento, condicionada por la confección de prendas de vestir y la producción de productos químicos, de caucho y plásticos. Asimismo, los servicios comunitarios, sociales y personales retrocedieron un 3,3 por ciento, mientras que los servicios inmobiliarios y empresariales disminuyeron un 0,7 por ciento.
