Estado crítico de Bautista tras accidente en club de fútbol

Bautista Arnaiz, un niño de 12 años que sufrió un grave accidente cuando un arco de fútbol se desplomó sobre él en las instalaciones del Club Atlético Lanús, salió del coma inducido. Aunque presenta signos de mejoría, su condición sigue siendo delicada y no ha logrado salir de peligro. Su tía, Luciana, afirmó que el chico está lúcido, puede comunicarse con su familia y respira por sí mismo.

«El estado actual de Bauti sigue siendo crítico y se mantiene reservado. Él se encuentra mejorando favorablemente, pero todavía no está fuera de peligro», explicó Luciana. Aclaró que los médicos han indicado que se requerirán varios días de observación para determinar su evolución y evaluar el riesgo que todavía enfrenta.

Bautista es capaz de interactuar con sus seres queridos. «Él se encuentra lúcido, habla con nosotros, nos dice que tiene miedo», indicó su tía. Sin embargo, sigue enfrentando mareos, intensas cefaleas y presenta una parálisis facial del lado izquierdo. Además, ha tenido episodios febril, lo que genera preocupación en la familia debido a sus lesiones craneales.

Desde el viernes, Bautista recibe atención de una fonoaudióloga para tratar la parálisis facial. «Él es consciente de lo que le sucedió porque lo hablamos», relató su tía.

La familia aguarda que su estado continúe mejorando. «Tiene que descansar su cabecita, que no le suba la presión y deje de tener fiebre», agregó.

Entre los aspectos positivos, los médicos lograron retirarle el respirador, permitiendo que respire de manera autónoma. No obstante, su estado sigue siendo crítico y aún no se puede asegurar que haya superado el riesgo.

“Todos estamos acompañándolo”, expresó su tía, mientras familiares y amigos continúan haciendo peticiones por su recuperación.

El accidente ocurrió el martes a la tarde en el complejo del Club Atlético Lanús. Bautista, de 12 años, estaba presente cuando un arco de fútbol cedió y lo golpeó en diversas partes del cuerpo, incluyendo la cabeza.

Luego del accidente, la intervención de los efectivos de la Comisaría 4ª de Lanús fue necesaria, y el niño fue trasladado al Sanatorio Güemes, en Palermo. Allí fue diagnosticado con un traumatismo encefalocraneano y, dada la gravedad de sus lesiones, quedó en coma inducido y con riesgo vital, según los primeros informes médicos. Desde entonces, su salud ha sido monitoreada de cerca por su familia, que ahora informa que ha salido del coma, está consciente y respira por sí mismo.

La investigación sobre el incidente está a cargo de la Unidad Funcional de Instrucción (UFI) N° 6 de Avellaneda-Lanús, que ha iniciado actuaciones de oficio por lesiones culposas.

Por su parte, familiares y conocidos, así como usuarios de redes sociales, han impulsado cadenas de oración para respaldar a Bautista y a sus padres en este difícil momento.

“Fuerza Bauti. Una familia está atravesando un momento muy difícil. Pedimos que Dios lo acompañe en este momento. Confiamos en Dios y deseamos su pronta recuperación”, se leía en uno de los mensajes que se compartieron. Otra usuaria solicitó una cadena de oración que uniera distintas creencias religiosas en apoyo a Bautista y a su familia.

Este incidente ha provocado cuestionamientos sobre las condiciones de seguridad en las instalaciones deportivas. Un grupo de socios del club envió una carta al presidente del club, Nicolás Russo, denunciando supuestas deficiencias en el mantenimiento y fijación de los arcos. «En la cancha de cemento ubicada frente al jardín de infantes dentro del polideportivo, mientras un grupo de niños jugaba al fútbol, y debido a la falta de mantenimiento y de fijación adecuada de las instalaciones, un arco de gran peso cedió y se desplomó sobre la cabeza de un alumno de 1° año, quien debió ser intervenido quirúrgicamente de urgencia y permanece en estado crítico», aseguraron.

Desde el club, en tanto, respondieron que no habían recibido esa carta y por ende no se habían pronunciado sobre la situación. Tampoco han hecho declaraciones en redes sociales respecto al estado de Bautista.

El caso de Bautista recuerda al de Joaquín Gatto, un niño de 12 años de Ramos Mejía que perdió la vida en enero pasado tras ser aplastado por un arco de fútbol en Junín de los Andes, Neuquén. Su fallecimiento dio origen a la denominada ley Joaquín, aprobada en agosto por la Legislatura bonaerense, la cual busca garantizar condiciones de seguridad en espacios recreativos y deportivos para evitar el vuelco de estructuras.

Entre las disposiciones de esta ley se encuentra la obligación de contar con sistemas de sujeción, anclaje o contrapesos para arcos de fútbol, hockey y handball que superen los 20 kilos, además de protecciones acolchadas. Sin embargo, hasta la fecha, la reglamentación de la ley ha sido postergada por la administración provincial.

En octubre de 2025, otro niño de 9 años, Benicio Farji, falleció al ser aplastado por un arco de handball en el club Argentino de Quilmes, en el sur del Gran Buenos Aires, lo que también generó un fuerte impacto en la comunidad.

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