La institución afectada es el Instituto Pío XII Leonardo Murialdo de Villa Bosch, en el partido de Tres de Febrero, donde se llevó a cabo una protesta por parte de padres y alumnos. Recientemente, estudiantes de segundo año de secundaria denunciaron que sus compañeros generaron imágenes desnudas de ellas utilizando inteligencia artificial (IA), a partir de fotografías reales. Algunas de estas imágenes se habrían difundido entre los alumnos y otras, incluso, fueron vendidas.
Asimismo, las alumnas informaron sobre situaciones de hostigamiento y amenazas relacionadas con la publicación de dichas imágenes. Afirmaron que la circulación de estas fotos ha afectado la atmósfera del colegio y pidieron medidas para prevenir futuros incidentes, en un contexto que se torna más delicado tras un acontecimiento similar en el Colegio Modelo Lomas, al sur del Conurbano. Según indicaron, las chicas involucradas están en segundo año y tienen entre 13 y 14 años.
«Nos hacían un montón de fotos, nos las mandaban por WhatsApp y nos decían que, si nosotras nos ayudábamos con un compañero o esas cosas, las iban a publicar y a vender», relató una alumna de un curso superior durante la manifestación frente al colegio.
En relación al impacto de la situación, agregó: «Nos sentimos principalmente afectadas e inseguras, porque enfrentamos hostigamiento y difamación, con contenidos ajenos que alteran nuestra privacidad».
Respecto a la respuesta institucional, la alumna comentó: «Fuimos a hablar con las autoridades y les mostramos varias pruebas de lo sucedido, pero no quisieron considerar lo que les presentamos; solo cambiaron a los estudiantes de turno y ofrecieron una charla con una psicóloga».
«Asistir al colegio se siente horrible y como una amenaza constante. No es agradable para ninguna de nosotras, especialmente para las chicas de segundo que recién comienzan su etapa secundaria», expresó otra alumna.
Una tercera compañera añadió: «Esto ya ocurrió hace tiempo, pero ahora estamos aquí por las chicas de segundo que han sufrido acoso y no han recibido respuesta de las autoridades». En este sentido, una madre también denunció que las autoridades afirmaron no poder expulsar a los estudiantes implicados y que, como única medida adoptada, los trasladaron a otras aulas.
Érica, madre de una de las alumnas, relató que el caso de su hija comenzó en 2024, cuando la adolescente se enteró de la circulación de una imagen alterada de ella, en la que un compañero la amenazaba para que enviara más fotografías. Las imágenes habrían sido generadas a partir de fotos que las propias chicas compartían por WhatsApp o publicaban en plataformas como Instagram.
