Tragedia en Mendoza: falleció una niña de ocho años tras un choque en moto

Una niña de solo ocho años perdió la vida luego de que la motocicleta en la que se trasladaba colisionara con una camioneta en Maipú, uno de los distritos más poblados del Gran Mendoza. La menor, que viajaba sin casco, sufrió serias lesiones en la cabeza y, a pesar de ser trasladada de manera urgente a un hospital pediátrico, los médicos no lograron salvarla.

La víctima fue identificada como Nayla Lucía Minatit. El incidente tuvo lugar el miércoles 21 de octubre, alrededor de las 12.30, en la calle Tropero Sosa, cercano al barrio Las Bodegas. La niña se encontraba en la parte trasera de una motocicleta Mondial de 110 centímetros cúbicos, conducida por su madre, de 33 años.

En esa área de Maipú, donde conviven barrios residenciales y zonas de chacras, una maniobra de giro resultó en un choque mortal. La camioneta involucrada era una Ford F-100, al mando de un hombre de 73 años.

Según la primera versión del accidente, el conductor de la camioneta circulaba de oeste a este por Tropero Sosa. Al intentar girar para ingresar al barrio, se produjo la colisión con la motocicleta.

El hombre aseguró que sintió un golpe en uno de los costados de su vehículo. Esta declaración será analizada junto a las pericias para determinar quién tenía la prioridad de paso y si alguno de los conductores actuó de manera imprudente.

Tras la caída, Nayla sufrió un severo traumatismo en la cabeza y quedó inconsciente. Los servicios de emergencia la trasladaron primero al Hospital Diego Paroissien, en Maipú, pero dadas las críticas condiciones de salud de la pequeña, fue trasladada de forma inmediata al Hospital Pediátrico Humberto Notti, el principal centro de atención infantil de la provincia.

Una ambulancia acompañada por policías motorizados facilitó el tránsito durante el trayecto. A pesar de la rápida acción, la niña falleció en horas de la tarde del mismo día.

Uno de los primeros datos confirmados por las autoridades fue el resultado de la prueba de alcoholemia realizada al conductor de la camioneta, que arrojó 0,00 gramos de alcohol por litro de sangre. Este resultado descarta que estuviera bajo los efectos del alcohol, aunque no determina la responsabilidad en el accidente. Los investigadores deberán evaluar cómo fue el giro, la trayectoria de la moto, la velocidad de ambos vehículos y el respeto a las normas de tránsito.

La Justicia ha ordenado diversas medidas para reconstruir lo sucedido. La investigación se enfoca en establecer si hubo una maniobra imprudente, distracción o alguna otra circunstancia que pudiera haberse evitado.

La muerte de Nayla pone de relieve una situación común en las calles argentinas: muchas familias utilizan motos para moverse a la escuela, al trabajo y para llevar a cabo actividades cotidianas. A diferencia de los ocupantes de vehículos cerrados, los motociclistas están expuestos a los riesgos de caídas y colisiones, especialmente cuando no utilizan casco.

La Agencia Nacional de Seguridad Vial advierte que los niños que viajan en moto deben poder alcanzar los apoyapiés, sostenerse por sus propios medios y usar un casco homologado, bien ajustado y adecuado a su tamaño. No es suficiente con que el menor pueda sentarse detrás de un adulto; debe tener la altura y fuerza necesarias para mantener una postura segura durante todo el trayecto. Aun cumpliendo con estos requisitos, el riesgo de sufrir lesiones graves sigue siendo alto.

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