Este debate ha captado la atención del público, tal como señala un reciente estudio de DC Consultores. La encuesta explora diversas fórmulas presidenciales conforme se aproxima un segundo mandato libertario.
Un hallazgo clave del informe es que la actual vicepresidenta, Victoria Villarruel, parece haberse distanciado del entorno del Gobierno. Lo que alguna vez fue una compañera de fórmula, ahora se presenta más como una figura de oposición dentro de La Libertad Avanza, en contraste con el 29,98% de apoyo que logró en la primera vuelta de 2023.
El nombre que resuena con mayor fuerza entre los encuestados es el de Patricia Bullrich. La exministra de Seguridad se perfila como la opción principal para acompañar a Milei en una hipotética fórmula de LLA en 2027, obteniendo un 59,3% de apoyo en la encuesta.
Es importante resaltar que Bullrich, actual jefa del bloque libertario en el Senado, es la figura con más experiencia política en este grupo. En la primera vuelta de 2023, logró un 23,83% de los votos y se impuso en su interna de Juntos por el Cambio contra Horacio Rodríguez Larreta, lo que la coloca en una posición privilegiada comparada con otros nombres que no han sido evaluados en elecciones de esta magnitud.
Detrás de Bullrich, se encuentra Sandra Pettovello, actual ministra de Capital Humano, quien se posiciona como la segunda opción según la encuesta, con un 28,1% de apoyo. Javier Milei ha elogiado la labor de Pettovello, quien es considerada la “abanderada contra la corrupción” de su administración y ha destacado sus iniciativas en seguridad social.
En tercer lugar, aparece Martín Menem, quien ha desempeñado un rol clave en la legislatura promoviendo leyes importantes durante este periodo de gobierno.
En la otra orilla, el panorama entre el electorado peronista parece estar dividido. La encuesta refleja las preocupaciones de los votantes del partido de cara a las elecciones de 2027. Mientras que muchos consideran que Axel Kicillof debe liderar el Partido Justicialista para estas elecciones, otros optan por figuras más de derecha.
En medio de la discusión sobre el futuro político de Villarruel, su nombre empieza a resonar como una posible alternativa sólida: un 40,5% de los encuestados creen que sería una buena candidata por el peronismo, junto a Osvaldo Jaldo, gobernador de Tucumán, conocido por haber apoyado varias iniciativas del gobierno en el Congreso.
Kicillof y la diputada cordobesa Natalia de la Sota, hija del exgobernador de Córdoba, también obtienen un apoyo significativo, con un 24,8%. A pesar de ser una figura federal de peso, el tándem que incluye a Kicillof y la diputada del Frente de Izquierda, Myriam Bregman, ha ido perdiendo fuerza al ser percibido como discordante con las ideas del peronismo.
Un aspecto notable de la encuesta es que, además de Milei y Kicillof, se evaluaron figuras relevantes de otros espacios. La fórmula que incluiría a Villarruel y a Jaldo obtuvo el respaldo del 40,5% de los 1980 encuestados, superando a otras propuestas opositoras.
Este resultado resulta disruptivo para el panorama político. A pesar de su distanciamiento del oficialismo, Villarruel atrae a un electorado que parece buscar alternativas ideológicas distintas al peronismo, reflejando la crisis de identidad que atraviesa esta fuerza política. Por su parte, Jaldo mantiene un peso regional en el norte que puede resonar con electores en busca de soluciones pragmáticas ante la situación actual.
