El Presidente busca reinventarse ante un escenario de incertidumbre
Por primera vez en meses, el presidente Alberto Fernández dejó de padecer la gestión de su administración. Los pronósticos que había recibido en la previa de las elecciones hacían más sombrío su futuro y lo llenaron de incertidumbre. Por eso, pese a la derrota electoral, vivió el domingo como un triunfo y hoy como un relanzamiento de su gobierno. Pero no se engaña, sabe que la oportunidad que se le abrió es la última y que la ventana de tiempo para aprovecharla durará poco tiempo.
