El comandante de la Fuerza Aeroespacial de la Guardia Revolucionaria iraní, Seyed Mayid Musaví, declaró: «Los vecinos del sur de Irán deben saber que si su territorio y sus instalaciones se utilizan al servicio de los enemigos (…) para atacar a la nación iraní, deberán decir adiós a la producción de petróleo en Oriente Próximo», según informaron las agencias Tasnim y Fars.
Los medios estatales informaron que esta advertencia se dirige a países del Golfo que anteriormente permitieron el uso de su suelo por fuerzas adversarias a Teherán. Aunque los funcionarios iraníes no mencionaron explícitamente a los países implicados, la amenaza se extiende a naciones como Jordania, Bahréin, Kuwait, Qatar, Arabia Saudita y Emiratos Árabes Unidos, muchos de los cuales son aliados de EE.UU. y albergan bases militares estadounidenses. Musaví advirtió que «si esto continúa, su sustento económico correrá grave riesgo», de acuerdo con Fars.
Además, el comandante reveló que la «lista de objetivos» de Irán se ha ampliado, abarcando no sólo instalaciones militares, sino también yacimientos petrolíferos y refinerías estratégicas en la región, mencionando específicamente lugares en Emiratos Árabes Unidos, Arabia Saudita, Kuwait, Qatar y Bahréin.
Esta advertencia se produce tras un comunicado conjunto emitido a principios de marzo por estos países y EE.UU., en el que condenaron los ataques iraníes contra “territorios soberanos de la región”, tildándolos de «injustificados».
Paralelamente, el Cuartel General Central de Jatam al Anbiya, el comando unificado de las Fuerzas Armadas iraníes, señaló que responderá «de inmediato» y «con fuerza» a cualquier acción de EE.UU. e Israel que se considere una agresión contra Teherán. «Nuestras poderosas y competentes fuerzas están preparadas y con sus manos en el gatillo desde hace mucho tiempo», afirmó el organismo militar a través de su portavoz, Ebrahim Zolfaqari. En el mismo comunicado, se indicó que Teherán estaba listo para atacar «de inmediato y con fuerza» los objetivos previamente establecidos en caso de agresión.
El cuartel general también destacó que el Ejército iraní se encuentra en «máxima preparación» y preparado para golpear «inmediatamente» los «objetivos designados», con la intención de dar a EE.UU. y a Israel «una lección más severa que la anterior». También se anticipó una respuesta militar al «continuo bloqueo» de los puertos por parte de Washington. «Esta vez no habrá petróleo», agregó Zolfaqari, y advirtió que Irán «romperá el asedio por la fuerza».
Finalmente, el ministro de Exteriores iraní, Abbas Araqchi, expresó en redes sociales que el cierre de los espacios estratégicos es un asunto que se debe considerar cuidadosamente.
