Este cambio impacta especialmente a quienes atienden a jubilados y pensionados, un sector significativo dentro del sistema del PAMI. Aunque la resolución ha incrementado el pago por cápita, ha eliminado el pago individual por consulta, resultando en una disminución notable de los ingresos para los médicos de cabecera.
En conversación con nosotros, la médica clínica y emergentóloga Marcela Terranova explicó las implicaciones del nuevo esquema y sus consecuencias sobre los profesionales y la atención a los adultos mayores.
Terranova especificó: “Nos comunicaron el 10 de abril que solo vamos a cobrar por cápita, $2.100 por paciente, por todo concepto”. Antes del ajuste, el sistema establecía un pago base de $940 por paciente asignado, más $5.000 por cada consulta realizada y validada. Además, el chequeo anual otorgaba un incentivo de $10.000 extra.
La especialista destacó: “El médico de cabecera tiene entre 500 y 1.000 pacientes a cargo. En mi caso, tengo 550 pacientes. Con el sistema anterior, muchas consultas se pagaban bajo el plus establecido, lo que permitía cubrir gastos operativos como el consultorio y el salario de la secretaria. Con la nueva modalidad, la suma final se reduce a menos de la mitad de lo que percibíamos antes”.
Terranova expresó su preocupación: “A partir del mes que viene quizás vamos a ganar la mitad. Tengo hijos a cargo y también debo pagar alquiler. La preocupación en mi entorno es muy grande, porque la diferencia en lo que vamos a cobrar es sustancial”.
Bajo el nuevo esquema, los médicos reciben remuneración únicamente por el número total de pacientes, independientemente de cuántas consultas reales atiendan. Terranova reafirmó: “Ahora solo nos pagan una cápita, pero antes cobraba principalmente por los que se atendían cada mes, unas 190 a 200 consultas”. Este cambio no solo repercute en la economía personal de los profesionales, sino también en su capacidad para manejar la carga laboral y los gastos fijos de sus consultorios.
En su testimonio, Terranova añadió: “Toda la vida hemos involucrado a la familia en el trabajo administrativo. Hoy, todos pensamos en tener que buscar otro trabajo. Muchos colegas enfrentan la posibilidad de dejar de atender por PAMI si los ingresos no alcanzan”.
Respecto a la continuidad dentro del sistema, admitió: “Desde 1994 atiendo por PAMI, con algunas interrupciones. Nuestro trabajo es de alta demanda y muchas veces excede el horario laboral.
