En un conmovedor acto, sus hijos, Guillermo y Mercedes, junto a sus seis nietos, Tomás, Catalina, Francisco, Santino, Vicente y Emir, así como su nuera Fernanda Sapin y su yerno Luis Tempone, se despidieron de él en el cementerio Jardín de Paz en Pilar. Amigos, familiares y numerosos pacientes que recibieron su atención durante años también asistieron, recordando con profundo afecto su legado.
Un mes antes de su fallecimiento, el 3 de abril, Mito había sufrido la pérdida de su amada esposa, Isabel Nora Forti de Fernández Mc Loughlin, conocida como Betty, quien falleció a los 83 años tras una larga enfermedad. En contraste, Mito perdió la vida debido a un accidente doméstico en la casa de amigos.
A pocas horas de su muerte, Mito había mantenido una conversación telefónica con Lanoël, coordinando un encuentro para la siguiente semana con colegas pediatras eméritos y actuales del Cemic, donde ambos iniciaron sus trayectorias profesionales en los primeros años de la institución.
“Nosotros fuimos de los primeros pediatras, cuando inició Cemic. Éramos apenas seis. Mito venía del Clínicas y yo había regresado de hacer la residencia en Jujuy. También compartimos esos años con doctores como Daniel Stamboulian [el reconocido infectólogo] y Luis Prudent [miembro del Consejo Superior y profesor Honorario del Cemic]. Durante el día, atendíamos en Cemic y por la tarde, hacíamos atención domiciliaria. Después nosotros dos abrimos un consultorio juntos. Era otra época, a nuestros hijos los despedíamos en el desayuno y los volvíamos a ver en la cena. Pasábamos más tiempo en el consultorio que con nuestras esposas”, recuerda Lanoël. En esos años, Fernández Mc Loughlin se ganó el apodo de “caballero en pediatría”, en reconocimiento a su trato con los pacientes y su conducta ética.
Luis Tempone, yerno de Mito, menciona que el pediatra nació el 1° de noviembre de 1940 en el Hospital Rivadavia de Buenos Aires. “Sus padres, Vicente Pedro Fernández, de ascendencia malagueña y óptico, y Viola Teresa Mc Loughlin, de origen irlandés y profesora de inglés, establecieron su hogar en Junín”, detalla.
Durante su infancia, Mito vivió en la calle Inglaterra, que luego fue rebautizada como Malvinas Argentinas. “Fue un excelente alumno de la Escuela Nacional. Se pasaba la infancia entre campamentos y visitas al campo de Arroyo Luna. A los 15 años conoció a Betty”, añade. A los 18, se trasladó a Buenos Aires para estudiar medicina en la Universidad de Buenos Aires.
