Bajo la administración de Javier Milei, Kerr ha ampliado su papel, convirtiéndose en un colaborador cercano al Presidente y a su hermana, Karina, quien ocupa el puesto de secretaria general de la presidencia.
El nuevo estatus de embajador extraordinario y plenipotenciario no solo implica una mejora en su rango y compensación, sino que también fortalece su posición como un consejero crucial en la construcción de la imagen del mandatario ante líderes internacionales y organizaciones globales.
Según el Poder Ejecutivo, la designación responde a “la relevancia de estas funciones que requiere un nivel jerárquico equivalente al de otros interlocutores diplomáticos, por lo que se dispuso que el cargo tenga categoría de embajador, aunque de carácter exclusivamente protocolar y por fuera del Servicio Exterior de la Nación.”
