“Necesitamos una organización que recupere propósito, capacidad de reacción y una brújula moral que vuelva a poner a la vida, la libertad y la propiedad en el centro de la convivencia internacional”, declaró Quirno en sus redes sociales.
En su intervención en el Consejo de Seguridad, Quirno enfatizó que “las estructuras que se desconectan de la realidad caminan hacia la irrelevancia”, afirmando además que “el mundo ya no tiene tiempo para burocracias eternas ni agendas alejadas de las prioridades de los Estados”.
Durante su discurso, planteó que “el orden internacional debe apoyarse en una convicción moral definida”, insistiendo en la defensa de “la vida, la libertad y la propiedad”.
“Estamos en un período de transformaciones profundas, donde los conflictos se multiplican y las amenazas transnacionales crecen. La situación reciente en el estrecho de Ormuz demostró cómo una crisis localizada puede impactar, en cuestión de horas, en el comercio global, la seguridad energética y la estabilidad alimentaria de millones de personas”, señaló.
Quirno advirtió que “frente a esos desafíos, una organización lenta, burocratizada y desconectada del sentido de urgencia queda desbordada por los hechos”.
También subrayó que la cooperación internacional “debe facilitar la libertad, el comercio y la prosperidad de las naciones”, y que es esencial que la organización “recupere foco, revise mandatos superpuestos, elimine estructuras redundantes y se ajuste a una agenda alineada con la realidad”.
“La Argentina aboga por unas Naciones Unidas más austeras, eficientes y útiles; una organización fiel a la carta, centrada en la paz y abierta a reformas profundas”, concluyó.
Asimismo, reiteró el apoyo del país a la candidatura de Rafael Grossi, director general de la Agencia Internacional de la Energía Atómica, para ocupar la Secretaría General de la ONU, apuntando que “su solvencia técnica y vocación de resultados representan exactamente el liderazgo que este tiempo exige”.
